Entrevista | José Gea Escolano
14 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l obispo de la Diócesis Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, será sustituido en su cargo el próximo sábado día 23 por Manuel Sánchez Monge en la Catedral de Mondoñedo. Además, hoy por la mañana asistirá a una misa y una comida como despedida con toda la curia de la Diócesis. Tras 18 años de duro trabajo, resume sus impresiones. -¿Cómo es para usted el balance de estos 18 años? -Es positivo. Mi relación con los sacerdotes es muy amigable y cordial. Me siento muy querido por ellos. Por otra parte, con el tema de la catequesis estoy muy contento, aunque se puede mejorar bastante. Sería cuestión de seguir en la línea iniciada, centrándonos en Jesús. Respecto a lo de Cáritas, también está muy bien. La Pastoral de Salud funciona maravillosamente. Son numerosos los que participan en ella, sobre todo mujeres. -¿Cuál es el aspecto que más hay que mejorar? -Con los que no acabamos de sintonizar bien es con los jóvenes, quizá porque ellos esperan que les ofrezcamos algo que no podemos, o bien porque lo que les exigimos les asusta un poco. En general, el problema vocacional de la gente joven no lo veo bien resuelto. Lo que no sé es si por fallos suyos o por mí. Sé que es muy difícil que en esta sociedad haya jóvenes que decidan seguir a Jesús. Aunque también hay que señalar que hay muchos que están luchando por ello. -¿Qué recuerdo le queda tras estos años de trabajo? -Muy grato. Recordaré a la Diócesis con gran afecto. Además, he querido mucho a la gente y me he sentido muy querido, a pesar de que siempre haya alguien a quien caigas mal. En cuanto a esto, perdono todo lo que hayan hecho en contra de mí y pido que me acepten como realmente soy. Tengo mis defectos y mis cualidades, las cuáles intento aprovechar lo mejor posible. -¿Qué recuerdo cree que dejará usted en la gente? -Me siento muy querido porque se me manifiesta y lo veo. También hay gente que me rechaza, aunque eso es propio de cualquier evangelizador. -¿Cuáles son sus proyectos de futuro? -Si la salud me lo permite (ahora me encuentro muy bien) iré a América a ayudar, ya que allí hay mucha necesidad de sacerdotes. -¿Sigue en pie lo de ir de misionero a Guatemala? -El tema todavía está pendiente. Quizás me incline más por irme a Perú, porque allí están dos sacerdotes valencianos trabajando muy bien y yo puedo ayudarles. Dentro de poco pasaré cerca de un mes viendo todo aquello para situarme, volveré de nuevo a mi pueblo y finalmente me marcharé para comenzar a trabajar, hacia el mes de septiembre o, a más tardar, octubre.