DESDE EL ADARVE
02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.A LOS yanquis les birlaron uno de los baluartes empresariales que los identificaba en todo el mundo; a los europeos les están inyectando en vena la suficiente ropa para aplicar la uniformidad de la revolución cultural, pero aún a menor coste, y a José María Seijas ya lo tienen sitiado en su feudo de la avenida de A Coruña. De pequeño tamaño y sin aspavientos, son como esas hormigas que dicen que proceden de Argentina y que lo están invadiendo todo. Hace días dejaron boquiabiertos a los feriantes del San Froilán, que ni supieron ni pudieron reaccionar para evitar que sus ancestrales ritos comerciales quedasen ajados y sin efectividad. Pagan lo que sea y dónde sea, incluso en Lugo, para vender a precios sólo posibles cuando se dispone de vidas concebidas únicamente para el trabajo. Son los chinos. Son un tercio del mundo que estaba dormido y se acaba de despertar. Son una realidad, no son un cuento.