Juzgado a un matrimonio por pegar a una vecina por culpa de un perro

La Voz LA VOZ | LUGO

LUGO

?a acusación particular solicitó ayer seis años de cárcel para un matrimonio de Friol, acusado de pegar a una mujer por culpa de un perro. El fiscal, sin embargo, solicita únicamente multas por coacciones e injurias. Los imputados son María Pilar Corredoira Franco y su esposo, Antonio Villar Núñez. Figura también como acusada por el ministerio público, Amadora Neira Dablanca. Los hechos sucedieron en la tarde del 23 de mayo del año 2003 en una parroquia friolense. Las dos mujeres se encontraron en la parada del transporte escolar. Amadora llevaba a su perro y éste le pasó rozando a su vecina quien, al parecer, le propinó una patada. «Veume ulir as pernas e estoutro día fóiseme meter á corte das becerras», fue lo que le dijo Pilar a Amadora, según relató ayer en el juicio. Horas después, las mujeres volvieron a encontrarse. Amadora acusó a Pilar de insultarla y cuando esto estaba sucediendo se aproximó su marido, se abalanzó sobre ella y le dio un golpe con un palo. También culpó a su vecina de pegarle con un cepillo de limpiar las cuadras. Como consecuencia de los golpes cayó al suelo. La versión del matrimonio es completamente distinta. «O can estaba entre as pernas e ela díxome que non llo tocara porque senón pegaríame», señaló Pilar que negó que hubiese insultado a su oponente. Según contó, horas después del percance de la parada del bus, Amadora se presentó en su establo y empezó a insultarla. Cogió el cepillo y comenzaron a forcejear pero en ningún momento agredió a Pilar, según dijo. Antonio Villar recordó que él tampoco pegó a su vecina. Simplemente le recriminó por entrar en una propiedad privada. Posteriormente separó a las dos cuando éstas se encontraban agarradas al mango del cepillo que utilizan para la limpieza del establo.