Ocho paradas para la realización de otras tantas actividades

La Voz

LUGO

Los autores del itinerario aprovecharon los elementos que hay en el tramo para establecer paradas y, de forma amena, utilizarlos como disculpa para su estudio in situ y para el trabajo posterior en el aula. La primera está ya en el punto de partida, que situaron en el balneario, donde se recordará el pasado romano de la ciudad y se recogerá agua para un posterior análisis. La segunda parada fue situada en el molino y el caneiro, cuyos aprovechamientos, tipologías y funciones también deberán ser estudiados por los escolares. En el comienzo del paseo del Miño los numerosos indicadores servirán para analizar y comparar los diferentes tipos de códigos comunicativos. El monolito de Manuel María, el parque infantil, dos árboles que permiten comparaciones geométricas, una zona con varios elementos del mobiliario urbano y la desembocadura del rato facilitan mediciones diversas y juegos.