La historiadora lucense María Jesús Souto habló en Viveiro de la represión franquista El PSOE lucense realizó un acto conmemorativo en el monumento de A Soidade
14 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l PSOE de Lugo rindió ayer homenaje a la II República y a los republicanos en un acto de conmemoración y una ofrenda floral en el monumento dedicado en la plaza de A Soidade. Asistieron militantes socialistas y cargos de este partido como la parlamentaria Isabel Salazar y el secretario provincial, Luis Ángel Lago Lage. El alcalde López Orozco, al frente de un nutrido grupo de concejales de su partido, tomó la palabra para decir que «sempre haberá homes e mulleres que se acorden daqueles que traballaron por unha idea. Miramos sempre cara o futuro pero pobre daquel país que esqueza o seu pasado». El regidor también alabó a quienes trabajaron y fueron incluso capaces de dar su vida por unha idea. «Non hai palabra máis bonita ca palabra liberdade», señaló el regidor al tiempo que prometía no olvidar nunca el esfuerzo republicano y trabajar por un país culto. Cedió a Rosana Rielo, la concejala más joven de la corporación, el honor de la ofrenda floral. En el mismo acto participó Germán Lamas González, el hoy anciano vilalbés también conocido como Germán o Resucitado, después de aparecer tras haber pasado tres años escondido durante la Guerra Civil. Germán Lamas recordó su experiencia y a personajes políticos como Manuel Azaña. Por otra parte, en la galería Sargadelos fue presentado el libro del periodista Arturo del Villar, Manuel Azaña en Galicia . En el instituto Vilar Ponte de Viveiro la historiadora lucense María Jesús Souto habló de la represión franquista en A Mariña tras la sublevación contra la República en 1936. Según informa nuestra Redacción en A Mariña, Souto explicó: «Viveiro destaca porque fue una zona que se opuso a la sublevación debido a que estaba más desarrollada por la industria que existía, como la fábrica de Chavín y las minas de la Silvarosa. La gente que se movilizó eran trabajadores que estaban vinculados a la CNT y a la UGT, ya tenían una tradición obrera, y unos fueron a A Coruña a ayudar al gobernador civil en la resistencia, y otros se quedaron en Viveiro para oponerse a la toma de la ciudad. Después está también Ribadeo, porque los carabineros se mantuvieron fieles a la República, y A Pontenova, entonces dividida en dos municipios, zona conflictiva de movilización obrera por la minas». Relató además es asesinato del administrador de Aduanas de Viveiro, Luis Sánchez, por parte de falangistas.