La seis Artículos de alimentación de las más clásicas zonas productoras de España y de algún otro país se pueden adquirir hasta el viernes en el mercado de la plaza de A Soidade
15 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Quienes gusten de una auténtica cecina de vaca, de un queso puro de oveja, de unos espárragos macanudos o de una delicia en forma de foie gras francés, no deben dejar de visitar hasta el viernes el Mercado das Viandas que se celebra en la plaza de A Soidade. Fue inaugurado ayer por el alcalde, con la presencia de concejales de los tres grupos y del subdelegado del Gobierno. La concejala de Servicios Xerais, Luisa Zarzuela , recordó que la apertura coincidió con el día mundial del consumidor y dijo que el secreto de los productos autóctonos está en la calidad. José López Orozco aseguró que aquí somos buenos productores y buenos consumidores, que estamos encantados con los vendedores foráneos y, como el mercado es libre, hay que competir en calidad. A pesar del optimismo del mandatario, a primera vista, los expositores autóctonos tienen en la carpa duros competidores llegados de fuera. Resulta casi imposible que se escape a la vista el puesto de remedios naturales para todo tipo de males y problemas. Son más de 50 variedades de plantas y semillas secas y David Peláez , el vendedor, al que no le llaman El Hierbas, sino El Especias, asegura que la que más se vende es la de adelgazar. Por 20 euros se puede comprar una bolsa que, tomando una infusión por la mañana y otra por la noche, se pueden perder cuatro kilos en dos meses. Las mujeres son las principales clientas de esa, pero hay para todos: para los nervios, impotencia, tabaquismo, mala circulación, tensión arterial, ardor de estómago, ácido úrico, cansancio y así una larga relación de males. De las hierbas para tratar la pérdida de memoria opinaba ayer la concejala Carmen Basadre que, más que a los políticos, les hacen falta a los periodistas. Si no hay problemas de engordar o de colesterol alto, dos puestos de dulces y panadería exponen cerca de una veintena de tartas y postres cada uno. En el centro de la carpa, Bruno Brocas , de Dax-Landas (Francia), vende patés con excelente pinta y a buen precio, y foie gras auténtico, caro, aunque accesible para un capricho, que su familia elabora de forma artesanal, con una pequeña producción de 10.000 patos y ocas. En perfecto castellano y con gran paciencia, explica con detalle todo el proceso de preparación, cuál es el mejor foie , e incluso la elemental diferencia con el paté, que se hace a partir de la carne de los patos, de cerdo y de otros animales. Señala que el buen foie se consigue a partir de un hígado de pato o de oca que pese entre 400 y 450 gramos, cocido durante tres horas a 80 grados. Él lo hace al natural, consciente de la calidad, pero un poco de armañac o vino de Oporto en la cocción tampoco le queda mal. En el mercado, que abre de once de la mañana a dos de la tarde y de cinco a diez, también se puede comprar la famosa cecina leonesa, empanadas de Carral, quesos puros de oveja elaborados en Cuéllar, ibéricos de Salamanca, embutidos de La Rioja, lacón gallego y jamón de varios lugares y excelente pinta. Las finas rodajas de cata de ibéricos casi se evaporaban a mediodía, lo mismo que las de jamón, queso o paté. En la esquina de la carpa, un vendedor con micrófono incorporado vende sartenes y regala las tapaderas.