Testimonio | Xosé Ignacio Vilaseco Este experto cree que algunas administraciones podrían adquirir las zonas mejor conservadas para su preservación
23 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?osé Ignacio Vilaseco, en su intervención, se refirió a las posibles líneas de actuación a seguir para evitar la destrucción total de estos túmulos. En ese sentido hizo referencia a la necesidad de actuar sobre la vegetación, consolidar los perfiles, controlar el acceso público y la inclusión de estos monumentos en los planeamientos urbanísticos. Incluso habló de la necesidad de la compra por parte de las administraciones aunque reconoció que sería imposible que un concello asumiese la misma dada la gran cantidad de túmulos existentes. De cualquier modo, Vilaseco, dijo que se trataría de preservar las zonas mejor conservadas. «Sería interesante a compra dalgunhas por parte de algunhas administracións», matizó. Este experto también pormenorizó sobre las alteraciones que sufrían y las causas de las mismas. Los daños vienen produciéndose, dijo, desde épocas antiguas. Los vecinos llegaron a sacar losas y piedras para las lareiras. La construcción de vías de comunicación es otro de los grandes peligros aunque Vilaseco dijo que actualmente está funcionando la necesidad de hacer estudios de impacto ambiental sobre todo cuando se trata de vías de cierto nivel. No sucede lo mismo con las pistas forestales que se llevaron por delante muchos túmulos como consecuencia de la falta de atención porque no costaba nada alterar su trayectoria. Las líneas eléctricas también dañaron y alteraron; los vértices geodésicos e incluso los silos. «Na actualidade a actividade agropecuaria é a que máis afecta a estes monumentos. A pasada das máquinas debido ao laboreo continuo, altéraos ata que quedan inapreciables», expresó. Se refirió también a la actividad forestal en concreto al ripiado con gradas y a los efectos de las raíces de los eucaliptos.