27 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
El regidor recordó las dificultades que encontraron las personas que intentaron hacerse cargo de la gestión del recinto, por discrepancias con los propietarios del mismo, que viven en la propia ferrería: «A postura do Concello -concluyó- é que se abra, se explote e se rentabilice o investimento da Xunta. Como hai moito espacio poderíase potenciar a zona para o turismo rural», concluyó Fernández. ?l renunciar sus propietarios a la gestión, el Concello licitó la explotación de la ferrería por una cantidad simbólica, 60 euros al mes, ya que su interés era que el complejo se abriese. César Arruñada, un emprendedor con experiencia hostelera en Francia, se hizo cargo de ella por 200 euros al mes. Pero por desavenencias, renunció.