Emoción en la capital porteña

La Voz

LUGO

I.?E.

Crónica | Foz viaja a Argentina Los focenses de la diáspora acudieron de forma masiva a la reunión en el Centro Gallego de Betanzos en Buenos Aires, organizada por el Ayuntamiento de Foz

21 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El salón de actos del emblemático Centro Gallego de Betanzos en Buenos Aires se quedó pequeño. Más de cien emigrantes y descendientes de emigrantes, en su mayor parte focenses, acudieron al reencuentro con los vecinos y los representantes del Concello desplazados a la ciudad porteña. Algunos viajaron hasta 800 kilómetros para poder estar ese día con la gente de su tierra y con su familia, sin importarles la distancia, ni el gasto que supuso en su precaria y a veces desesperada situación económica. Nadie se libró de las emociones en esa reunión. El extraordinario cariño que los gallegos sienten por su tierra se hacía constar una y otra vez; las décadas de separación han intensificado el afecto, en vez de enfriarlo, y esto no sólo por parte de los emigrantes que quedan aún en este país, en su mayor parte jubilados y ancianos, sino también en el caso de sus descendientes: «Amo a España, amo a Galicia y me iría mañana si no fuera que tengo una madre de más de 90 años que cuidar», aseguraba la hija de una focense. Argentina sigue inmersa en una crisis económica. Aunque muchos constatan leves signos de recuperación no repercute en la situación de las familias, que han perdido la confianza en el despegue futuro y ven agravados sus problemas con la cada día mayor inseguridad callejera. Emigrantes mariñanos narran que han recibido palizas en sus propias casas, de ladrones, algo frecuente en la calle o en coche. José María Aguiar Eijo, nacido en Fazouro (Foz), llegó el 3 de enero de 1936 a la Argentina, a bordo del Royal Almanzora ; su madre le envió ante el temor, luego confirmado, de que estallara la Guerra Civil. Trabajó de jefe de compras de un negocio de hostelería y cotizó 32 años y tres meses para su jubilación: «Me dieron la mínima, ahora cobro 308 pesos mensuales (menos de 84 euros)», explica. Es común a una buena parte de la población argentina que ha sufrido el efecto del corralito , que liquidó el ahorro familiar. Algunos emigrantes y argentinos ya jubilados que han tenido suerte de encontrar un trabajo, siguen en la brecha para sacar unos pesos extras para llegar a fin de mes. Así, hay una fiebre por conseguir la nacionalidad española, unos con intención de regresar; otros, como precaución ante el futuro. Dos familias que acudieron al centro betanceiro confirmaron su intención de volver en el 2005. A Vanina Cabrera Santos y a su esposo Pablo Maieiro, italiano, les preocupa si su hijita tendrá derecho a las prestaciones de la Seguridad Social cuando se marchen en marzo a A Coruña. Vanina, hija de emigrantes, tiene nacionalidad española. También les inquieta si el marido, chef, podrá encontrar trabajo. Discurso emocionado Durante el acto, abierto con un entrecortado discurso del alcalde de Foz, José María García Rivera, emocionado ante la presencia de emigrantes con lágrimas en los ojos. Les habló de su intención de seguir trabajando para mejorar su situación, aludió al espacio radiofónico de la emisora municipal cada jueves, donde contacta con los focenses del mundo; prometió ampliar estos contactos y aprovechó para mostrar su libro autobiográfico Sombra dun castiñeiro y para charlar y abrazar a los paisanos. La presidenta del centro betanceiro, Beatriz Lagoa Veiga, comentaba que las visitas de los alcaldes son importantes para la gente mayor, que valora mucho que alguien piense en ellos, que se les escuche.