Una ascensión al techo de O Courel

C. Rueda | F. Albo MONFORTE

LUGO

La parroquia de Visuña ofrece buenas posibilidades para los senderistas En las laderas del monte Cereixido, de 1.278 metros, se extraía plomo y blenda

20 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?n la parroquia de Visuña, rayando con la provincia de León, se halla uno de los montes emblemáticos de la sierra de O Courel. El monte Cereixido, de 1.278 metros de altura, es fácilmente accesible para los aficionados al senderismo. En su ladera norte, orientada hacia los barrios que conforman la parroquia, se encuentran unas antiguas minas que están abandonadas desde hace medio siglo. De ellas se extrajo, según recuerdan los vecinos, plomo y blenda. En tiempos más recientes se hicieron prospecciones en la zona para rastrear la presencia de uranio, al parecer con resultados positivos. Aún se conserva el viejo camino que partía del barrio de Reibarba, construido expresamente para transportar el mineral arrancado de este yacimiento. Para situarse en la ruta del monte Cereixido hay que salir del barrio de Reibarba por una pista de tierra que comunica con el pueblo leonés de Las Cruces. Debido a su trazado sinuoso y al mal estado del firme, sólo es apto para vehículos todoterreno y bicicletas o motos de montaña. Pero para recorrerlo a pie sólo es preciso encontrarse en un estado físico normal. El camino toma altura paulatinamente y va dejando abajo el valle de Visuña. En el kilómetro 2,5 aparece a la derecha un sendero por el que hay que desviarse. Unos 150 metros más adelante surge otra bifurcación. El ramal de la derecha conduce a unos prados. El de la izquierda es el que hay que tomar para continuar la ascensión. Vegetación mixta La ruta bordea el monte Cereixido entre rocas calizas y una vegetación de transición, entre atlántica y mediterránea, en la que prodominan las encinas y los rebollos. En este tramo del camino, a unos 1.100 metros de altura, ya se empieza a disfrutar de unas vistas impresionantes. A la izquierda, sumergida en un bosque de castaños, se divisa la aldea abandonada de Hórreos, que en tiempos fue una de las poblaciones más importantes de la zona y hoy es un símbolo impactante del proceso de despoblación que ha padecido la sierra en las últimas décadas y que está lejos de haber sido frenado. Enfrente se elevan las cumbres más destacadas de O Courel: Pía Paxaro, A Cogoluda, el Alto de Murelos y Os Castros. A medida que la senda circunda la montaña, el paisaje va ofreciendo nuevas perspectivas. Este viejo camino de carros fue utilizado antaño para llegar a prados y tierras de cultivo -hoy totalmente abandonadas y a monte- en las que se sembraban centeno y patatas, elementos fundamentales en la dieta tradicional de los pueblos de la montaña Después de recorrer otro kilómetro, la ruta se cierra en parte a causa de la vegetación. Es preciso salir del camino y caminar unos treinta metros monte través en dirección a un roquedal. En este terreno calizo crece una vegetación no muy abundante ni alta, por lo que recorrer este tramo silvestre no presenta especiales dificultades. Panoramas Una vez que se ha llegado al promontorio calizo, se puede admirar una de las vistas más espectaculares que es posible contemplar en todo O Courel. En primer término, destacando resueltamente de todo el entorno, se alza la enorme mole del monte Formigueiros, que con sus 1.639 metros es indudablemente el techo de la sierra. Inmediatamente por debajo de ella se encuentra el Pico dos Corvos, donde se abre la espectacular Buraca das Choias, una de las cuevas más conocidas de la zona. En el fondo del valle se divisan, claramente separados unos de otros, los diferentes barrios de Visuña: Reibarba, A Aldea, Cima de Vila, A Calella, A Igrexa y Céramo. Todo un conjunto disperso arquitectura tradicional que se ofrece a la vista de una sola vez, en una estampa difícil de olvidar. A la derecha, dominando el horizonte, el monte de O Faro se levanta en el límite de la provincia de León. El recorrido puede darse por terminado en este punto, pero con un poco más de esfuerzo también es posible continuarlo hasta llegar a la misma cumbre del monte Cereixido. Para ello sólo es necesario seguir caminando monte a través. Las dificultades que ofrece este tramo final no son mayores que las que han surgido en el resto del camino.