La situación del parque eólico Serra da Loba, situado en los municipios de Guitiriz y Aranga (A Coruña), sigue generando polémica. El BNG aseguró ayer que las obras, pese al anuncio de paralización anunciado por la alcaldía, seguían en marcha, mientras que el gobierno local desmintió esa afirmación. El Bloque manifestó que los trabajos, cuya paralización reclamó el colectivo ecologista Adega, continuaban, y culpó a la alcaldesa, la socialista Regina Polín, de la situación: los nacionalistas la acusaron de no mantener una actitud coherente, de anunciar decisiones que luego «só quedan no papel» y de no atender a la conservación del patrimonio de la zona. Radicalmente opuestas fueron las impresiones de Polín, que sostuvo que los trabajos estaban paralizados y que incluso había cursado otras órdenes: así, explicó que ayer mismo había firmado un escrito para enviar a la Xunta y notificarle la decisión de paralizar las obras por haberse iniciado sin todas las licencias necesarias. Por otra parte, subrayó que el Bloque se equivocaba en sus planteamientos, pues -agregó- la empresa llegó a comunicar al Concello que había parado las obras. El parque eólico Serra da Loba está promovido por la empresa Gamesa, y será el primero que se instale en este municipio chairego, aunque ya hay estudios sobre la construcción de otros.