En directo | Homenaje a la cultura Los duques de Lugo arroparon en la ofrenda a la decana de Veterinaria, Ana Bravo, que ayer recordó la labor reivindicativa de la escritora de Padrón
10 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Mujer, berciana y decana de la única facultad de Veterinaria de Galicia. Ana Bravo del Moral hizo ayer la ofrenda anual a Rosalía de Castro, ante la estatua levantada en 1971 en homenaje a la escritora. La decana llegó al parque formando parte de una comitiva de lo más familiar, con Victoria Federica catando bizcocho gallego y Orozco, de la mano del hijo de un edil. Vestida con el traje tradicional, como la mayor parte de los miembros de la corporación lucense, Bravo fue presentada como berciana por el alcalde, quien no dejó de leer un brillante currículo plagado de proyectos de investigación. Ante los duques de Lugo y numerosas autoridades, la decana reconoció ante la precursora «a lembranza e admiración que ti mereces, cando nos damos conta de que hoxe, case cento vinte anos despois do teu pasamento, segues significando tanto para nós». El sol lucía tímido en el gran parque lucense. Mientras, Ana Bravo confesaba su admiración por la escritora por ser «a bandeira principal do rexurdimento da nosa lingua galega», el idioma que la berciana adoptó como propio de su abuela y que fue «esquencido pola sociedade máis culta». Un siglo Pero la mujer de ciencia no quiso pasar por alto la publicación de Cantares gallegos , ni que la Real Academia Galega decidiera en 1963 -pasados cien años desde la primera edición del libro- instituir el 17 de mayo como Día das Letras Galegas «xa que outro 17 de maio foi a data que figuraba na dedicatoria deses Cantares ». Ante la infanta Elena, primogénita, Ana Bravo justificó el homenaje a la escritora de Padrón «pola túa condición de muller adiantada no teu tempo, que defendiches sempre a igualdade e os dereitos das mulleres. Especialmente das mulleres labregas de Galicia». A esas «viúvas de vivos» a las que Rosalía cantó en Follas Novas incluyó la decana en su homenaje. También, a la Rosalía que defendió «que a condición de muller non trocara en exclusión», a la Rosalía mujer que luchó con versos por la igualdad y a la que calificó como «un dos maiores timbres de gloria de Galicia, exemplo humano que permanece e perdura, como perdura a túa conmovedora poesía». El público rompió en aplausos y el bullicio volvió a adueñarse del recinto en el que la infanta Elena -elegida en un primer momento para rendir la ofrenda- siguió con detalle un acto en el que tanto ella como su hija, Victoria Federica, compartieron protagonismo con Ana Bravo. Ésta al concluir su intervención, se dirigió a saludar al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, y a los duques de Lugo. También intentó hacer reir a Froilán -al que ayer pudimos ver un tanto apagado- que permanecía en cuclillas, mientras su hermana jugueteaba con la cadena con la que le obsequió fray José Gómez. «Negra Sombra» La ofrenda concluyó después de que la infanta y su familia se dirigieran a la imagen de Rosalía para depositar un elegante cesto con flores. El gesto fue premiado con aplausos, los mismos que arrancó el grupo lucense Sólo Voces al interpretar la pieza Negra Sombra y el Himno Galego , coreado por políticos y público en general. Fernando Díaz Jácome, director de la agrupación musical -que el próximo miércoles actuará en Compostela ante una amplia representación de los presidentes autonómicos- presentó sus saludos a los duques y a las autoridades presentes. Con la tradición cumplida, los anfitriones de la fiesta atravesaron el parque saludando a cada paso y siendo el principal objetivo de cientos de miradas que ayer también decidieron vivir el San Froilán. No hubo más discursos ni intervenciones y los flashes de los fotógrafos dejaron de tomar imágenes de la estatua que día a día y, en cada paseo por el parque, recuerda la labor de Rosalía de Castro, la labor de muchas mujeres. Y por eso, el San Froilán reserva su día más jubiloso para las mujeres, para las mozas. Es su domingo año a año.