DESDE EL ADARVE
25 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ANTE LA revuelta política es difícil seguir indiferente. Los frentes son muchos, la riña viene de lejos y los comentarios no se hacen esperar. Cacharro acusaba anteayer a los columnistas corre-ve-y-diles y a los pinzas de Madrid por eclipsar al candidato Fraga. Quizás entre tanta reprimenda se perdieron los nuevos consejos que el presidente de la Diputación les dio a los hermanos Arias Curto. En San Marcos tienen éstos un nuevo consejero, que además de animarles a hacer buenas migas con los diputados provinciales del PSOE, les indica a los Arias que lo oportuno es no perder la relación con el alcalde de As Nogais (que dice Cacharro, tiene patente de corso) ni con el ex concejal de Carballedo, Orestes Suárez. Los consejos no son gratuitos y el fiscal de Lugo lo sabe. Crítica por aquí, queja por allá. Quién sabe si el duelo Cacharro-Izaguirre tendrá el mismo final romántico que el de la unidad popular.