En directo | El informe del Consello de Contas, a debate La corporación provincial participó ayer en una sesión tensa, en la que las críticas personales y las diligencias judiciales formaron parte del debate político
21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Más de 3.000 euros nos ha costado a los lucenses el pleno extraordinario celebrado ayer por espacio de tres horas y convocado a petición de una propuesta del PSOE provincial. Los socialistas querían analizar las consideraciones y críticas realizadas por el Consello de Contas a la gestión de la Diputación durante el 2000 y el 2001, y en el transcurso de la sesión se enteraron de que el presidente había decidido incluir este asunto en el pleno ordinario que se celebrará el próximo lunes. Las diligencias judiciales que afectan a altos cargos y a diputados de distintos partidos salieron a colación en un pleno en el que los dos nacionalistas fueron los convidados de pedra . Blanco y Veiga, cansados de un debate bipolar (PP-PSOE), de que el presidente provincial limitara sus intervenciones y de que sólo les consintiera formular preguntas, abandonaron la sesión en su ecuador. No obstante, Cacharro ya había anticipado la dificultad de convocar un pleno de estas características «que no se atiene a la normativa reglamentaria». El portavoz socialista, Manuel Martínez, aceptó «a súa xenerosidade» y defendió, junto con Xaime Cancio, los seis debates sobre las irregularidades en los presupuestos, en la plantilla, en la oferta de empleo y el informe de personal y los contratos de asistencia técnica. No fue expulsado de la sala, pese a los múltiples recordatorios de Cacharro y a su cabreo por los comentarios de «paiaso» que le lanzó un diputado popular. Tanto el presidente como Blanco (BNG) coincidieron varias veces en calificar de «absurdo» un pleno en el que por primera vez se debatía un informe del Consello de Contas y en el que se cuestionó que los gastos de personal del organismo lucense «están 10 puntos por encima da media española e 45 por encima da galega». Lo aseguró Martínez, quien criticó el uso indiscriminado del decreto presidencial y acusó a Cacharro de ser el responsable directo de las diligencias judiciales y de «cesar a case mil persoas despois das eleccións de maio». El portavoz socialista recordó que 15 trabajadores del Inludes percibían complementos de productividad que alcanzaban los 1.000 euros. Entre Rodríguez Andina y Cacharro se repartieron las réplicas. El ex alcalde de Ribadeo fue el encargado de contestar en bloque a los seis primeros puntos. Defendió en varias ocasiones a los funcionarios, informó a los socialistas de que la promoción interna no tiene por qué figurar en la oferta de empleo e insistió en que la plantilla y la relación de puestos de trabajo del 2004 fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia . Consultas El presidente del organismo, que no escatimó en consultas al secretario, regañó en varias ocasiones al edil Martínez al que le pidió que evitara «hacer referencias personales y expresiones poco decorosas», y le anunció que «no le vamos a responder a esa sarta de disparates». Ante un público formado mayoritariamente por funcionarios del organismo, aclaró que en algunas cosas el Consello de Contas «contravienen sentencias de los tribunales» o aplica normativas que no son las más recientes. Por ello, la Diputación enviará una contrarréplica al informe del organismo «donde algún conselleiro ya ha denunciado al resto del Consello de Contas». Antes de iniciar el debate de las mociones, Cacharro negó las acusaciones de cobro de dietas abusivas y, tras recordarle a Cancio que no estaba en el uso de la palabra, sentenció: «El presidente es de los que menos perciben, ni cobra sueldo ni dedicación». Martínez manifestó que en ningún momento se refirió en su intervención ni al convenio ni a los funcionarios, preguntó por los 3.000 euros del gasto de Cacharro en su viaje a Estrasburgo y defendió una moción para pedir una votación secreta solicitando la dimisión del presidente «como a única saída digna que lle queda». La respuesta no se hizo esperar y los populares pidieron lo mismo para el portavoz socialista por su comportamiento, y Cacharro le preguntó por las causas de «ese resentimiento y odio africano». Fiscalía El presidente no pasó por alto las últimas informaciones sobre la imputación de altos cargos de la institución provincial y se dirigió a los socialistas: «Invocan al fiscal con demasiada ligereza, como el niño que llama a su primo de Zumosol. El señor fiscal hace acusaciones y nada más, y los escritos del fiscal no son sentencia. De momento, le han salido bastante mal».