SUCEDIÓ EN 1979
21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A finales de septiembre de 1979 era destituido, sin disparar un solo tiro, el emperador Bokassa, de la República Centroafricana. Gobernaba el país desde 1966, cuando depuso al entonces presidente David Dacko. Francia, que forzó la maniobra, se apresuró a mandar un contingente de soldados para garantizar el orden en su ex colonia. Jean Bédel Bokassa había nacido en Bobangui en 1921 y llegó a ser sargento en la época colonial, aunque según sus jefes no debió haber pasado de cabo. Tras el golpe de Estado que lo llevó al poder, sus delirios de grandeza hicieron que se proclamase emperador en 1976, en una lujosa ceremonia impropia de la miseria en que vivía su país, uno de los más pobres del continente africano y cuya coronación le costó una quinta parte de su presupuesto. Bokassa se comparaba con Napoleón I y el acto de proclamación fue similar. La suerte de este tirano comenzó a torcerse desde que se confirmó que había participado personalmente en la tortura y asesinato de un centenar de niños que se habían negado a comprar sus uniformes en establecimientos de la familia Bokassa. Para mayor vergüenza, el «emperador» comió carne de varios de ellos niños, unos dicen que cruda y otros que cocinada.