La seis Medio Ambiente soltó ayer en los montes de Pedrafita un ejemplar que fue encontrado en julio en Cangas do Morrazo con graves síntomas de desnutrición
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El buitre leonado no deja de ser el buitre común, aunque para los zoólogos es el gyps fulvus . Pero cuando se puede contemplar un ejemplar grande en el medio que se siente más cómodo, las altas cumbres, pasa a ser un animal majestuoso. Eso sucedió ayer en Pedrafita, entre el alto de O Portelo y el pico de Penarrubia, una zona limítrofe con la provincia de León. Técnicos de la Consellería de Medio Ambiente liberaron un ejemplar nuevo de buitre, que se encontró el pasado 24 de julio en una finca del municipio pontevedrés de Cangas do Morrazo. El animal presentaba signos de agotamiento y desnutrición, por lo que fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Salvaxe de Cotorredondo, en Pontevedra. Lo más probable es que el buitre se alejara de su grupo y descendiera por el agotamiento y la falta de comida, por lo que le fue imposible al ave levantar el vuelo. Tras mes y medio de recuperación, ayer pudo volar de nuevo libre. En el acto de la suelta estuvieron el director general de Conservación da Natureza, Javier Ruíz de Almirón Schlung , y el delegado de la consellería en Lugo, Luis González Vázquez . El buitre leonado es una especie con amplia presencia en la península, pero con apenas ejemplares por tierras gallegas. La mitad de la población de esta ave en España se encuentra en Aragón y en Castilla y León. A finales de los años noventa se cifraban unos 22.000 ejemplares, gracias al incremento de las especies reproductoras. Aun así, el buitre leonado tuvo mejores épocas a lo largo de su historia. Durante la primera mitad del siglo XX y hasta mediados de los años sesenta, hubo un descenso de ejemplares, debido, fundamentalmente, a la persecución directa y al uso del veneno. Cuidados El buitre soltado ayer recibió todos los mimos necesarios durante su estancia en Cotorredondo, un centro de similares características al situado en O Veral. Tras los cuidados veterinarios, siguió una fase de rehabilitación destinada a que el animal recuperase la condición física necesaria para poder estar al aire libre. Por ejemplo, las aves desarrollan el plumaje y son instaladas en cámaras de vuelo para que ejerciten su musculación.