Un vecino de Outeiro fue acusado de pegar a otro por declarar en un juicio

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ÓSCAR CELA

El lesionado aseguró que recibió golpes con el mango de una azada en las piernas El imputado dijo que el día de los hechos estuvo colocando puertas toda la tarde

08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?n vecino de Caboi, en el municipio de Outeiro de Rei, fue juzgado ayer en Lugo como presunto autor de un delito de obstrucción a la justicia y una falta de lesiones. Se trata de Alfonso Rodríguez Candal, de 54 años, para quien el fiscal solicita dos años de prisión, lo mismo que la acusación particular. Al acusado le atribuyen el haber pegado a un convecino con el mango de una azada, ocasionándole lesiones consistentes en policontusiones en la muñeca izquierda y hematomas en las piernas. Según el fiscal, Alfonso Rodríguez efectuó la acometida a la víctima para recriminarle el hecho de que acudiera como testigo propuesto por la parte contraria en un procedimiento judicial que él había promovido. Añade también la acusación que el imputado pretendía con su actitud presionar al lesionado para que no testificase en el procedimiento. En su declaración, Alfonso Rodríguez negó tajantemente los hechos que le imputa el fiscal e, incluso, mostró su sorpresa porque el día de los hechos, el 8 de febrero de 2002, se pasó la tarde ayudando a unos carpinteros a colocar puertas en su casa. Incluso llevó a éstos al juicio para que corroborasen su versión. El acusado dijo que él, a título personal, no había interpuesto ninguna demanda y sí una asociación de la que forma parte como miembro de la junta directiva. Fue ésta la que formuló la correspondiente denuncia contra una vecina. Alfonso también destacó que el polémico juicio ya se había celebrado y que, por lo tanto, su vecino ya prestara declaración. «Non sei nin porque me chegou a demandar porque somos amigos. Dous ou tres días antes aínda estivemos falando do gando. Cando a Guardia Civil me chamou a declarar, quedei pasmado», señaló el imputado. El vecino lesionado efectuó una declaración muy confusa. «Yo estaba citado como testigo y no les convenía que fuera. Un día antes ya me había dicho que iba de testigo falso. Non quería que fose porque pensaba que iba declarar mal», señaló el denunciante. Contó, además, que recibió los golpes «co mango dunha roda».