?SOE y BNG se mostraron ayer totalmente unidos a la hora de abandonar el pleno y dejar plantado a Cacharro y a su grupo. Lo hicieron, en la recta final de la sesión, en protesta porque el presidente no les dio la oportunidad de un segundo turno de intervenciones durante el debate de una moción socialista sobre contratación de personal. Tras el primer turno de intervenciones consumido por los tres grupos, Cacharro solicitó que se votase la moción socialista. A pesar de las airadas quejas de la oposición y que el portavoz del BNG pidió una aclaración, no consintió otra postura más que la de levantar la mano para votar. La reacción de la oposición fue la de abandonar la sala en señal de protesta. Primero lo hicieron los diputados del PSOE y luego los del BNG. El portavoz socialista dijo que el comportamiento de Cacharro era «impresentable». «Aquí o único que fala é vostede. Xa está ben de concular os nosos dereitos», expresó Manuel Martínez. Pocos instantes después, el vicepresidente José Carlos Rodríguez Andina expresó: «Esperaba que sucediera algo así para no apoyar esta moción». Se refería a una serie de propuestas sobre el Plan Galicia y, sobre todo, a comprometer al Gobierno a ejecutar una serie de obras. «Como no tenemos nadie que nos contradiga, la aprobamos por unanimidad», explicó Cacharro. Al documento, le incluyeron una enmienda del BNG. También sin la oposición fue rechazada la moción del PSOE en la que pedía que se declarasen nulos los contratos realizados por la Diputación, «incumplindo o convenio firmado co Sergas», en el Hospital de San José. También planteaban los socialistas que las plazas fueran cubiertas con una oposición libre, respetando los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. En la sesión nombraron representante de la Diputación en diversos órganos a José María López Rancaño, alcalde de Abadín, que recientemente tomó posesión como diputado provincial.