DESDE EL ADARVE
29 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.TODAVÍA recuerdo, allá por el año 1993, el despliegue de la Xunta (entonces el mandamás del ramo era Tomás Pérez Vidal) en la Escuela de Alta Montaña de Becerreá, sobre la posible compra de unos vehículos orugas suecos para los servicios de extinción de incendios y protección de la naturaleza. Los vehículos llegaron al Ejército en Jaca, pero nunca a Os Ancares que, en cambio, sí acabó por recibir los helicópteros polacos que despliegan las brigadas de extinción más expertas. Fue un logro, después de que Galicia resultase chamuscada en sucesivas oleadas de fuego. Entonces la táctica militar (hoy se opta por la policial) sirvió para atajar los lumes y aquello ha sido como un puesto de guardia para proteger la reserva de Os Ancares. Ahora parece que se quieren llevar el helicóptero a Ourense, donde por cierto arde, sí que arde. ¿Está al tanto Fraga? ¿No será desvestir un santo para vestir otro?