La práctica del arte corporal

La Voz

LUGO

ÓSCAR CELA

La seis Las agujas empleadas por los tatuadores deben ser desechables para evitar contagios de enfermedadades cutáneas y otras más graves como la hepatitis o el sida

24 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el paso de los años la estética del tatuaje y del piercing parece haberse convertido en un auténtico fenómeno social que atrae fundamentalmente a la juventud, pero que, poco a poco, se va extendiendo a otros sectores de la población. El dibujo corporal y los pendientes son manifestaciones culturales que han acompañado al ser humano desde la antigüedad. Las distintas civilizaciones han ido adaptando el arte corporal a sus necesidades y dotándolo de diferentes connotaciones como son la religiosa, militar y la distinción de castas y rangos dentro de las tribus. Hoy tiene un fin más bien estético. Algunos se hacen tatuajes y se ponen pendientes para lucirlos ante los demás como un complemento añadido a su forma de vestir. Según los responsables del centro lucense Tattoo Camaleón, los motivos más demandados por los lucenses a la hora de hacerse un tatuaje son símbolos tribales, dragones, duendes y letras chinas. Al escoger el lugar del cuerpo en el que ubicarlos existen algunas diferencias entre los sexos: los hombres se decantan por decorar sus omóplatos, brazos y piernas; mientras que las mujeres se inclinan por las ingles o la zona baja de la espalda. En el caso de los piercings los lucenses prefieren lucirlos en el ombligo, labio, nariz, lengua y pezón. Recomendaciones Para evitar posibles infecciones, lo principal es acudir a centros donde se cumplan los mínimos de seguridad e higiene exigidos por la normativa vigente. Los tatuadores y perforadores deben ser titulados en un ciclo superior de estética de FP o en una licenciatura o diplomatura en el campo de las ciencias de la salud. Además, las agujas empleadas tiene que ser de un único uso para evitar patologías diversas como enfermedades cutáneas, hepatitis o sida. Es imprescindible seguir las indicaciones dadas por el especialista para el cuidado del tatuaje. En un plazo de un mes no se debe exponer la zona al sol, ni acudir al solario o a la sauna. Hay que limpiar la piel con agua y jabón tres veces a día y aplicarle una crema hidratante. En el caso de las perforaciones lo más importante es hacer bien las curas del agujero y asegurarse de que el pendiente es de acero quirúrgico. Otros materiales podrían causar infecciones. Duración Los tatuajes son para toda la vida, por ello hay acudir a centros especializados cuya calidad de trabajo sea comprobable y que cuenten con los permisos exigidos por la Administración. Los profesionales advierten que los tatuajes presentados como temporales siempre dejan una marca. Parece que la única solución ante ella es hacerse un nuevo tatuaje o someterse a una intervención quirúrgica. Con el tiempo, los dibujos pueden perder algo de calidad. Al sudar los poros se abren, por lo que los pigmentos que están bajo la piel pueden ser expulsados. Los especialistas afirman que repasando el dibujo se soluciona el defecto. Quien se arrepienta de haberse hecho un tatuaje tiene dos opciones: someterse a varias sesiones de láser (el precio de cada sesión ronda los 150 euros), o ponerse en manos de un cirujano plástico para que realice un injerto de piel que sustituya la zona tatuada. Normativa Los centros en los que realizan este tipo de prácticas están obligados a pedir a los menores de edad una autorización paterna acompañada de una fotocopia del carné de identidad. Además, si los clientes no han cumplido todavía los 15 años, es necesario que vengan acompañados de uno de sus progenitores, como requisito para poder hacerse una perforación o un tatuaje. La Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia ha informado recientemente que aprobará un decreto por el que se obligará a los aplicadores de tatuajes, piercings y micropigmentaciones de la comunidad a realizar un curso cada diez años, con el objeto de adecuar sus conocimientos a los avances científico-técnicos. Estos cursos de formación serán impartidos por licenciados en Medicina o Farmacia, o por diplomados en Enfermería, y tendrán una duración mínima de 25 horas.