DESDE EL ADARVE
19 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DESDE ayer está abierto el penúltimo tramo de variante de la N-634 en Vilalba. La obra llega, bienvenida sea, pero tarde. Porque la carretera de conexión de Asturias con Galicia lleva tiempo saturada de tráfico y hasta que se ponga en servicio la Transcantábrica poco podrá hacerse por una circulación fluida. Vilalba en todo caso mejora tras ejemplificar lo caro que resultan las pésimas carreteras. Yo he perdido la cuenta de la gente que ha fallecido en accidente a las puertas de la villa, sobre todo en dos puentes: el de Os Freires (en la carretera de Ferrol) y el de Os Novos (en la de Baamonde), dos viaductos perfectos para matarse, diseñados con accesos en vertiginosas curvas (que Fraga no busque a los responsables para darles la medalla Castelao). Si sumamos los camiones con material pesado atascados cada dos por tres y las flotas que transitan a diario hacia Ferrol, el panorama es estresante.