La seis Representantes del PP, del PSOE y del BNG debatieron sobre las actuaciones previstas en la comunidad tras el desastre del «Prestige»
06 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.¿Existe o no existe el Plan Galicia? Ésa es la pregunta que cabe hacerse tras el debate mantenido ayer por la mañana en el programa Voces de Lugo , de Radio Voz, entre Manuela López Besteiro (PP), Luis Ángel Lago Lage (PSOE) y Emilio López Pérez (BNG). Aunque la pretensión originaria de la conductora del espacio radiofónico, Arantxa Vázquez , era debatir sobre las obras y el grado de ejecución, la conclusión final podría ser formular la mencionada pregunta. , Lucho y Milucho mantuvieron criterios bastante dispares, e incluso la primera y el último se tiraron los trastos verbales a la cabeza. Para la representante popular, el Plan Galicia existe, e incluso se conformaría con que fuese un compendio de las inversiones ordinarias de los próximos años, pero con los plazos y fondos adelantados. El senador socialista estableció el nacimiento real en la fecha del 14 de marzo, cuando su partido ganó las elecciones y decidió darle contenido a algo que sólo estaba en el papel. Por su parte, el diputado autonómico nacionalista mantiene su incredulidad y, salvo que cambien mucho las cosas, echó cálculos y, tras los descartes correspondientes, el aludido plan tiene una dotación específica de 390 millones de euros para la dinamización económica de toda la Comunidad. López Besteiro abrió el debate y lo cerró, circunstancia que le recriminó en varias ocasiones su adversario socialista. La diputada autonómica, concejala y presidenta de la comisión de seguimiento del plan comenzó con constantes alusiones al consenso y a la necesidad de reivindicar todos a una. Lago Lage fue muy respetuoso con los turnos de intervención y entró de lleno en la defensa del actual Gobierno y en el ataque a la política del anterior con respecto a Galicia. López Pérez no aprecia diferencias, señalando como ejemplo a Solbes y a Rato , que se intercambiaron los papeles. Por partes Manolita considera que el Plan Galicia es tan importante que no se puede afirmar que sea del PP, sino que fue un compromiso de todo el Parlamento y, en consecuencia, de todos los gallegos, si bien a ese compromiso hay que sumar al anterior Gobierno central, escenificado en el Consejo de ministros celebrado en la sede del Concello de A Coruña. Dijo que tiene dos patas, ambas fundamentales para Lugo. La más importante es la dependiente del Gobierno, con una serie de infraestructuras que en esta provincia consisten en las autovías y el tren de alta velocidad. La otra pata depende de la Xunta, y se centra en un plan de dinamización con tres áreas industriales, en el norte, en el centro y en el sur. Para ella, las manifestaciones de la ministra de Fomento son motivo de cese. Milucho atribuyó el nacimiento del concepto del Plan Galicia a la necesidad de acallar el clamor popular, canalizado a través de la plataforma Nunca Máis, porque antes de eso Aznar había dicho que no tenía nada a qué venir a Galicia. Reiteró que el AVE es una mentira y, por otra parte, que aquí lo único que sirve es un tren que circule por doble vía electrificada, al menos a 150 kilómetros por hora, que pare en todas las ciudades y que sea un medio de transporte de personas y de mercancías. Desglosó los 12.459 millones del Plan Galicia de la siguiente forma: 5.200 millones son inversión nueva, según reconoció el Gobierno; de esta cantidad, 883 los aporta la Xunta para el plan de dinamización y 4.317 la Administración central. De los anteriores hay que descontar 1.000 millones que ya estaban consignados para la limpieza y recuperación de playas, y otros 302 millones que son líneas de crédito que pueden quedar sin solicitar. Descontando los 1.472 establecidos para el inicio de la planificación del AVE del Cantábrico, del de Ponferrada a Monforte, del de Lugo a A Coruña y de las autovías A Cañiza-Pontevedra y Chantada-Monforte, quedan los 390 millones para dinamización económica. Lago Lage considera que cada palo debe aguantar su vela, y cree que por eso no se le puede pedir al actual Gobierno que haga en dos meses y medio lo que no hizo el anterior en ocho años. Recordó que ni en plenos presupuestos pos Prestige las inversiones de Madrid en Galicia alcanzaron el nivel de la época de los gobiernos socialistas y retó a hacer una comparación cuando se conozcan los elaborados para el año 2005.