SUCEDIÓ EN 1979
12 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El rey don Juan Carlos raras veces ha variado su fisonomía. Por eso, muchos españoles se quedaron sorprendidos, en junio de 1979, cuando observaron que el monarca se estaba dejando crecer la barba. Enseguida se pensó que quería parecerse a su augusto bisabuelo, Alfonso XII, con su barbita que tanto molestaba a la reina María de las Mercedes y no digamos a su segunda esposa, María Cristina de Hasburgo y Lorena. También se pensó que quería seguir la moda que entonces comenzaba a surgir entre los jóvenes de dejarse barba de tres o cuatro días. Pero el propio soberano aclaró el asunto a los periodistas que en uno de los viajes se lo preguntaron. Se debía la barba a una afección en la piel que resultaba muy dolorosa, sobre todo al afeitarse (el rey prefería usar navaja en vez de maquinilla eléctrica). El abuelo de don Juan Carlos, Alfonso XIII, siempre llevó bigote, lo que molestaba a su esposa Victoria Eugenia, una inglesa pulcra y delicada. Don Juan de Borbón no llevaba ni barba ni bigote, aunque lucía sobre el brazo derecho un provocativo tatuaje que se hizo cuando era teniente de navío del crucero inglés Enterprise y recaló en el puerto de Singapur. «Como todos los tripulantes se lo hicieron, yo no podía ser menos», dijo a modo de disculpa.