DESDE EL ADARVE
28 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.VUELVEN los osos, una buena noticia para Os Ancares, que ha estado medio velada hasta ahora para que los turistas y los desaprensivos no se entrometieran en dicho retorno. Y mientras los plantígrados merodean de nuevo los cortíns , nos preguntamos cuándo tocará fondo la pirámide demográfica ancaresa. Porque los jóvenes siguen haciendo el camino contrario a los osos. Siempre me han impresionado los Ancares, no sólo por la belleza natural (en mis retinas compite O Courel y en el corazón suena el murmullo del Eo) sino por la calidad de sus gentes. Herederos de grandes tragedias, su vida está marcada por la emigración, y no precisamente con el resultado de casa indiana. En el viejo Ancares, que algunos tildarían de Galicia profunda (la incomprensión externa la palpa bien Xosé Miranda en uno de sus libros), hay viajes al Nueva York de los años veinte. Y ésos sí que son retornos.