Entrevista | José Luis Campanari Argentino afincado en Galicia, afirma que en ambos lugares hay una vieja tradición de narraciones populares muy anterior a las modas de los monólogos
26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El argentino-gallego José Luis Campanari imparte desde ayer un nuevo curso sobre Narración oral: a imaxe, a historia, a palabra , promovido por el sindicato STEG y dirigido fundamentalmente a docentes, uno de los colectivos en los que tiene el mayor número de clientes. Esta actividad la comparte con la de contar historias en todo tipo de locales. -¿Sus historias tienen algo que ver con las que se contaban durante las largas noches de la Galicia pretelevisiva? -Yo no tengo el referente gallego, pero es la misma mirada, porque en Argentina también había esa tradición. Tengo una forma de contar historias muy cotidiana. -En el título de su curso se cita expresamente la imagen, la historia y la palabra. ¿Siguen siendo tres elementos fundamentales en una narración? -Sí, porque al narrar una historia siempre se evocan imágenes, no un texto. Se va componiendo como una película. El mecanismo del recuerdo es una imagen. -¿El tipo de público influye en las sesiones de contador de historias? -El público varía según el lugar. Puede ser desde niños de poca edad, en una biblioteca infantil, hasta jubilados; e incluso cambia según el tipo de bar en el que actúe. Con los mayores se llega fácilmente al diálogo, porque ellos también tiene mucho que contar; en cambio los niños prestan más atención a lo que les cuentas, y los comentarios se centran en la historia que están escuchando. -¿El éxito de «El club de la comedia» impulsó los monólogos o no? -La tradición de contar cuentos nunca se olvidó y su auge actual se remonta a veinte años atrás. Los monólogos de ese programa están de moda desde hace un par de años, pero, además, son dos cosas bastante distintas por el tipo de discurso. -¿Un monólogo y el relato de una historia son un incipiente teatro popular o no? -Teatro es todo, y en la medida en que hay un representador frente a un público, hay teatro.