HEMEROTECA El Gobierno determinaba el ambiente de la Semana Santa

Carlos Fernández A CORUÑA

LUGO

SUCEDIÓ EN 1954

16 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los años 50 marcaron el apogeo del llamado nacionalcatolicismo, consolidado por el acuerdo firmado por España y la Santa Sede en agosto de 1953. Una de las manifestaciones más notorias de este clima religioso era la Semana Santa. Para crear el ambiente adecuado, desde el miércoles hasta el sábado las emisiones radiofónicas se suspendían, transmitiéndose únicamente el sermón de las siete palabras, los santos oficios y actos parecidos; la circulación quedaba prohibida en las zonas céntricas de las ciudades; no había sesiones de cine, excepto películas religiosas como El beso de Judas , La Virgen de Fátima , Marcelino, pan y vino , etcétera. Las procesiones eran presenciadas por miles de fieles. En ellas marchaban numerosos penitentes, con los pies descalzos, con cadenas, hábitos y otras muestras de penitencia. Numerosas muchachas de la buena sociedad llevaban la tradicional mantilla española y las autoridades civiles, militares y religiosas cerraban los desfiles con sus vistosos uniformes. Las madres llevaban a sus hijos a visitar iglesias, que olían a incienso a más no poder. El único turismo permitido era el sacro, sobre todo en las provincias andaluzas.