Protestas infructuosas

| DOLORES CELA |

LUGO

NOS QUEJAMOS de que la sanidad pública funciona mal. Sabemos incluso de médicos que recomiendan a sus asegurados que acudan a protestar a los órganos establecidos para ello, como los servicios de atención al paciente, sobre todo por las listas de espera, que es el principal problema. No es de recibo convivir medio año con una sonda, a la espera de una operación de próstata. Al menos eso parece, sobre todo para quien tiene que soportarlo. No se moleste en recurrir a estos recursos, salvo para que quede constancia para la posterioridad, en caso de que recurra a otras instancias. Sirve de poco. Pierde el tiempo. Se expone a recibir en su domicilio una atenta carta del Sergas en la que le comunicarán que hay muchas más personas que se encuentran en una situación peor que la suya y que su atención es preferente. Paciencia, porque a todo hay quien gane.