Los dueños de la res atacada en Vilaúxe se encontraron con tres lobos al ir a coger el cuerpo Medio Ambiente dice no haber recibido ninguna petición de batidas en Chantada
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?a no hay duda de qué animal fue el responsable del ataque sufrido por una granja en Vilaúxe. Los dueños de la becerra que murió durante la noche del lunes al martes se toparon con una loba adulta y dos lobos más pequeños devorando lo que había quedado del cadáver. Dos horas después, un camión enviado por la Consellería de Medio Ambiente se llevaba los huesos. «Chegamos onda eles e seguiron comendo tranquilamente, e iso que eramos varios e levabamos un can», explica Marisol Fernández, la propietaria de la granja. Eran las once de la mañana. Ella y unos familiares habían ido hasta el lugar en el que quedó el cuerpo para comprobar si seguía allí o si los lobos habían acabado de destrozarlo durante la noche. Los tres lobos apenas levantaron la cabeza cuando ellos llegaron, siguieron a lo suyo un rato más y se marcharon. El transporte enviado por la consellería para trasladar el cuerpo no llegó a Andemil, el lugar en el que se encuentra la granja, hasta la una de la tarde. «O rapaz que viña no camión alucinaba porque salvo unha parte da cabeza non quedaban máis que ósos pelados», cuenta Marisol Fernández. Técnicos de la consellería ya habían ido a Andemil el martes por la tarde, pocas horas después de que los dueños de la granja los avisasen de lo que había ocurrido. Ellos revisaron los restos de la becerra muerta para comprobar si las huellas dejadas por los animales que la atacaron correspondían a lobos. Si llegaron a esa conclusión, esta granja podrá optar a las indemnizaciones que la Consellería de Medio Ambiente tiene reservadas para los ganaderos que pierdan reses por culpa de los lobos. Los ataques de perros asilvestrados quedan fuera de estas compensaciones. Representantes de Medio Ambiente explicaron ayer que en toda la provincia de Lugo tienen abiertos en la actualidad 45 expedientes de indemnización por otros tantos ataques de lobos. Si todos se resolviesen favorablemente, estas compensaciones le costarían 11.000 euros a la consellería. El otro instrumento que Medio Ambiente tiene para frenar la proliferación de ataques son las batidas. A pesar de que en la comarca de Chantada se produjeron en los últimos meses numerosos casos de reses muertas por perros asilvestrados y por lobos, ni los ayuntamientos ni ningún coto de caza han solicitado por ahora la realización de ninguna batida.