Los bailes retornan al programa de fiestas, que entran en la recta final

La Voz B.?L. | LUGO

LUGO

ÓSCAR CELA

El director del Quiroga Ballesteros escenificó la apertura de la Porta de San Fernando El pop predomina en las actuaciones de la jornada en Santa María y en el Seminario

09 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Hoy regresan a la programación de las fiestas las verbenas, lo que indica que entran de nuevo en los días álgidos del fin de semana, durante el que decenas de miles de personas de fuera visitarán la ciudad, a poco que el tiempo siga colaborando. El miércoles y ayer podría haberse registrado un bajón, sin embargo no fue así, con gran satisfacción para todos y especialmente para los barraquistas. La gran participación del público infantil obligó a retrasar todas las actuaciones programadas en la plaza Campo Castelo para las ocho de la tarde. Ante la imposibilidad de desmontar los escenarios del guiñol y desalojarla a tiempo para comenzar los conciertos a las ocho, la comisión optó por retrasarlos a las nueve y cuarto de la noche. Con respecto a la apertura de las puertas de la Muralla, los profesores, gremio al que le corresponde hacerlo en esta edición, no están defraudando y ofrecen intervenciones con diversos enfoques pero entretenidas e interesantes. Este alto nivel lo mantuvo ayer en la Porta de San Fernando el director del colegio Quiroga Ballesteros, Carlos Rodríguez Ocampo, con la colaboración de todos los alumnos de primaria, e incluso del público asistente. Este profesor enmarcó su intervención en el conjunto de un espectáculo que comenzó con la interpretación del Himno del antiguo reino de Galicia , a cargo de un grupo de estudiantes del centro. Tras la presentación, los alumnos de sexto curso se colocaron debajo de la muralla con papeles en los que estaban escritas palabras con significados a desterrar, como racismo o violencia. A su lado, los niños más pequeños portaban otros en los que estaba escrita la expresión «eu tamén». Una llave gigante pasada varias veces entre estas malas palabras cambió las cosas y, tras darle la vuelta a los carteles, en el reverso figuraban «boas palabras», momento en el que quedó abierta la puerta. El grupo musical del colegio acompañó la escenificación con la interpretación de canciones. Tras la intervención del invitado, el espectáculo finalizó interpretando una canción con letra compuesta por el colegio y dedicada a esta puerta, cuyo estribillo corearon todos los presentes, entre los que habían sido distribuidas previamente cuartillas con los ripios. Historia y vivencias Rodríguez Ocampo relató la historia de la puerta y sus vivencias relacionadas con ella. Recordó que fue construida en 1853 a partir de un boquete por el que pasaba el acueducto que abastecía a las fuentes de la ciudad. Cinco años más tarde, con motivo de la visita de Isabel II y de su familia, le dan el nombre de Príncipe Alfonso, aunque pronto adoptaría el actual, de San Fernando. La última reforma de la puerta fue en 1967, ampliándola algo. El director del Quiroga Ballesteros recordó que de niño vivía en la zona de Outeiro de Rei, y cuando venía a Lugo con su padre entraba y salía siempre por esa puerta, que para él era la única que tenía la Muralla. Relató que sus primeras visitas las hizo subido a la bicicleta del padre; luego lo trajo en moto y finalmente en un Seat 600. La programación de la mañana se completó con la actuación del grupo que interpreta música clásica en A Raíña, y con la animación por las calles del casco histórico a cargo de gigantes y cabezudos. Animación que siguió por la tarde en la misma zona.