Entrevista | Rosendo Mercado Este madrileño, que lleva 30 años subido a los escenarios, afirma que la denuncia y «dar la vara» siguen siendo la filosofía básica del rock
08 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El empeño en las actuaciones y el cariño a la hora de componer pueden ser las claves de la permanencia de Rosendo como rockero en activo tres décadas después de que formase su primer grupo, Fresa. Ayer actuó en el pabellón municipal lucense. Eligió para la ocasión temas de su último disco, Veo veo... mamoneo , pero también cantó otros inevitables de discos recordados, como Loco por incordiar . Con altibajos, considera que ahora tiene más seguidores y actuaciones que nunca, hace lo que le gusta, con las inevitables concesiones y no piensa en retirarse, porque está convencido de que esta música no es sólo cosa de críos. «Está claro que con 50 años también se puede hacer rock», asegura este defensor de la teoría de que la experiencia es un grado. -¿El tiempo, que lo ablanda casi todo, suavizó su música? -No sé qué decirte. Creo que sigo siendo duro y dando la vara, pero tampoco fui muy duro. -¿Por qué en sus conciertos también es mayoría el público bastante joven? -Hay de todo, pero a medida que cumple años, la tendencia de la gente es relajarse y salir menos. En cambio, a los jóvenes les pasa todo lo contrario. -La existencia de más medios técnicos facilita una mayor complejidad de los temas. -Yo tengo un estudio que me permite ganar tiempo y corregir errores, pero no dispongo de la tecnología suficiente para complicarme la vida. Procuro evolucionar y, con Eugenio Muñoz, que es mi productor, incorporamos nuevos sonidos, pero sigo manteniendo lo básico. -¿Las discográficas condicionan cada vez más el trabajo de los músicos? -En mí caso, con concesiones imprescindibles, casi siempre hice lo que me gusta, y así me luce el pelo. En lo personal, soy bastante celoso de mi vida y no necesito estar siempre en el candelero. -¿Se identifica con los grupos de rock más recientes? -El rock tiene que evolucionar, como todo, pero hay una filosofía básica que permanece, que es la denuncia y dar la vara. Yo procuro estar siempre con las orejas abiertas a todo lo que sale. De todas formas, aparte de las limitaciones impuestas por la técnica, no soy un estudioso; nunca lo he sido. -¿A quién venera, admira o con quién sintoniza más? -Peter Gabriel y Eric Clapton llevan toda la vida en esto y siempre superándose. Sintonizo bien con Barricada, que son posteriores a mí y van creciendo, pero son de la generación que me queda más cercana. -¿Cuál es el secreto de su ya longeva carrera? -No soy muy consciente de cuál puede ser. Supongo que el empeño que pongo y el cariño a la hora de componer. Al no haber tenido un éxito fulgurante al principio, tuve que seguir luchando y poniendo empeño. De todas formas, no me hubiese importado haber tenido un éxito de principiante. -¿Mejor ahora o la etapa de Leño? -Ahora tengo más seguidores y actuaciones, pero es inevitable añorar la etapa de Leño. Ahora soy consciente de que ha sido el grupo más auténtico y rompedor.