La comisión de gobierno dio ayer el visto bueno al informe técnico de la presa del río Narla Cacharro quiere saber cómo afectará la obra al paisaje y a la actividad agroganadera
18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La comisión de gobierno de la Diputación Provincial dio ayer el visto bueno a un informe técnico sobre el embalse del río Narla, lo que permitirá una nueva captación de agua para los municipios de Lugo, Outeiro de Rei y Rábade. En una rueda de prensa posterior a la reunión de la comisión, el presidente provincial Francisco Cacharro aseguró que, si el Ministerio de Medio Ambiente así lo decide, el proyecto será sometido a un estudio de impacto ambiental. La Diputación cree que no se ha considerado con suficiente atención el impacto sobre el paisaje o la actividad agroganadera hasta los depósitos de Lugo, Rábade y Outeiro. El presidente insistió en que esta actuación, cuyo coste rondará los treinta millones de euros, también afectará a zonas calificadas como LIC (Lugar de Interés Comunitario) Parga-Ladra-Támoga, por lo que pide una especial protección sobre esta zona. Asimismo, la Diputación pide que se concrete más el impacto sobre el paisaje y la actividad ganadera. Una vez revisado el documento por la comisión, la Diputación deberá remitir el expediente a Medio Ambiente, órgano que, según Cacharro, consideró conveniente enviar el documento para ser revisado por cargos provinciales. Cabe recordar que la presa en el Narla será financiada en un 65% por la Unión Europea, en un 10% por la sociedad Aguas del Norte, y el resto, por el organismo. Acerca de las críticas del Concello sobre este proyecto, Cacharro asegura que viven con «una ceguera sobre la realidad del abastecimiento, que dista mucho de estar asegurado (..). La ciudad va creciendo y la calidad del agua que se suministra no es buena». Insistió en que la presa permitirá un producto de mayor calidad y más barato, y la actuación mejorará la fauna y la flora del río Miño. Acerca de Adega, cree que los ecologistas no tienen una idea clara sobre el embalse. Sobre la contaminación ambiental y el riesgo de inundaciones aseguró: «Eso si que me deja de una pieza, en el río Miño lo que quedará será el propio caudal y no se le restará agua».