Comer poco y hacer ejercicio, lo mejor para alcanzar la longevidad

Farizo Correa LUGO

LUGO

PRADERO

16 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El catedrático de Geriatría, José Manuel Mayán Santos, habló ayer sobre Alimentación e lonxevidade dentro del curso de verano dedicado a la alimentación, la cultura y la salud. Mayán Santos explicó que la longevidad es una cuestión en la que influyen tres factores «la genética, la dieta y la actividad física» y que «las personas que viven acompañadas comen mejor que las que viven solas». Asimismo recalcó «las cinco comunidades en el mundo con mayor número de centenarios y menos casos de cáncer tienen en común que comen poco y lentamente». Por esto, se puede decir que para alcanzar la longevidad es conveniente «la restricción alimentaria, la ingesta de pequeñas cantidades de vino y la actividad física que es tan importante como comer». Por otra parte, el tipo de actividad física más recomendable es la moderada, sobre todo andar, aunque también es positivo montar en bicicleta. El sedentarismo, según dijo, «incrementa de forma notable la grasa visceral que es la más perjudicial para la salud». Acerca de la mala alimentación precisó que «es la causa del 30% de tumores en el mundo y por ello lo mejor es recurrir a la dieta mediterránea tradicional, la de Grecia y Sicilia, donde viven los más longevos». Dentro de la dieta mediterránea se encuentra el aceite de oliva, definido por el geriatra como «lo más parecido al elixir de juventud, es bueno para la salud y para la piel: hidrata y nutre, previene las arrugas y las estrías, al igual que el mejillón, lo mejor para reducir arrugas». En el otro extremo, entre los alimentos que debemos consumir menos está «la carne roja, recomendable pocas veces al mes». Para explicar la pérdida de la tradición y la dieta saludable de nuestros días, Mayán aludió a «el estilo de vida urbano y la incorporación de la mujer al trabajo». Para terminar con la exposición, recomendó una ensalada que «es el mejor tratamiento: lleva aguacate, cebolla, tomate, nueces, aceite de oliva virgen, vinagre de jerez y un pescado que contenga Omega 3, se puede elegir entre salmón, bonito o sardinas».