?No sé porque la maté. No lo puedo explicar» y «la quería mucho y estoy muy arrepentido», fueron algunas de las declaraciones de Juan Carlos quien dijo haberse sentido traicionado por Marta. Según dijo, aunque estaban separados, tenían un pacto verbal, para que no hubiese nadie por el medio. El acusado se sintió traicionado por su ex mujer en la mañana del 10 de febrero cuando fue al piso de Santo Grial y la encontró con otro. La película de lo ocurrido, por las declaraciones efectuadas ayer, comenzó en la noche anterior cuando Marta salió de copas con una pareja amiga y también con el hombre con el que mantenía relaciones desde hacía cuatro meses. La víctima y su compañero ya habían tenido un enfrentamiento con Juan Carlos en un bar de Rábade y éste acabó siendo agredido. Como el acusado solía controlar y, a veces perseguir, a Marta, ésta jugó aquella noche al despiste. Dejó su coche en casa de su amiga de Rábade y se movió en otro. A las tres de la madrugada, según la defensa, llamó al teléfono de Juan Carlos y habló con él durante 17 minutos. A las ocho fue a su piso con su nuevo compañero y, dos horas más tarde, supuestamente volvió a llamar a su ex esposo porque ese día quedó en entregarle al hijo. En esa conversación parece que le dijo que estaba en casa de sus padres y eso hizo sospechar a Juan Carlos que se puso en marcha. Estaba en Donalbai (Begonte) y se fue a Rábade donde comprobó como el coche de Marta estaba delante de la casa de su amiga. Siguió camino hacia la del compañero de su ex esposa y vio que su coche no estaba.