Marcos Cela habló del compostaje y Branca Rodríguez de otro futuro con nuevas travesías
06 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.PSOE y BNG coinciden, a veces, en su lucha contra el contrincante común. Por ejemplo, ayer hicieron piña ante el anunciado centro de día para enfermos de alzhéimer, presentado hace semanas por Manolita y una directora de la Xunta. Margarita Pérez Herráiz criticó el partidismo en el Parlamento y Branca Rodríguez presentó al colectivo de afectados y familiares un manual del cuidador de esta enfermedad. Nacionalistas y socialistas se alejan a veces. La presencia de Ismael Rego en la manifestación del Prestige en Santiago no fuen suficiente para el BNG pero hoy se reencontrarán en una mesa redonda en torno al drama de la guerra de Irak, Antón Louro y Bautista Álvarez . En la arena municipal los partidos se reparten días, colectivos y barrios. Orozco hoy estará con los profesores no universitarios en el Méndez Núñez. La actividad de López Besteiro en grupos, incluso con café y pastas, es muy intensa pero no desaprovechó la oportunidad de participar en la cuestación contra el cáncer y hoy, junto a Serafín Pena , hablará de barrios y rural. Ayer los candidatos del Bloque se desplegaron sobre la «zona de guerra», urbanísticamente hablando, del barrio de San Roque. Porque algunos están ya de obras hasta el gorro. Hubo un primer lifting de urgencia, luego la rampa de Claudio López entró al quirófano y ahora se practica un verdadero saneamiento y transplante de travesía. Branca Rodríguez explicaba ayer, comercio por comercio, que faltan por desarrollar allí varias unidades de actuación y es imprescindible un plan de tráfico para descongestionar la zona. «San Roque é un lugar con moito auxe, de moita xente nova, e pretendemos un plan comercial coas empresas como se fixo na Milagrosa». La candidata cree que el futuro centro social de As Fontiñas mejorará los servicios en un lugar que, además de ser nudo de comunicaciones, es un centro arqueológico e histórico para Lugo de primer orden, con su capilla y museo anexo. A mediodía el concejal Marcos Cela acudió al mercadillo de Frigsa y a Albeiros para explicar el proyecto de la planta de compostaje, del que dijo, traerá empleos para la zona, y no malos olores. Cela espera que las comunidades de la zona norte sepan valorar el acuerdo logrado para la instalación de Eroski y el derribo del matadero de Frigsa.