Un caso de violencia doméstica y otro de carencia de seguro de vehículos fueron los primeros casos de vistas rápidas en la capital lucense
30 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?acilitar información es algo de lo que no entienden los jueces. Para los periodistas que se ocupan habitualmente de las cuestiones judiciales, abrir puertas es prácticamente imposible. Es más, con los malos humos que tienen algunos magistrados hay que andar con ojo para no recibir portazos en las narices. Con este panorama y con la aplicación de una nueva ley, como es la de los juicios rápidos, ya me contarán. La mañana de ayer resultó de lo más entretenido y disparatado en el edificio judicial lucense. El chivatazo del representante de un sindicato, que estos días lo controlan todo en cuanto a organización y desarrollo de este nuevo sistema de juicios, permitió saber que ayer por la mañana se celebraron los dos primeros juicios rápidos. Fueron en el Juzgado de Instrucción número 2 que estuvo de guardia durante la pasada semana. En las dependencias judiciales informaron sucintamente que uno de ellos fue por un caso de violencia doméstica y otro por carencia del seguro obligatorio de vehículos. A partir de ahí el intento por conseguir más datos demostró el despiste generalizado que hay en relación con el tema, aunque bien es verdad que hay personal que ya se conoce bastantes aspectos de la nueva normativa. Bueno pues resulta que, según algunos, el caso de la persona que andaba en su coche sin seguro fue resuelto en un tiempo record: fue detenido a las 9 de la mañana y a las 11 ya estaba juzgado. Evidentemente los juicios son rápidos, pero no tanto. Esa información era errónea. La detención se había producido días antes y el atestado entregado el lunes en el juzgado. Entre tanto descontrol informativo alguien echó más leña al fuego con otro soplo: uno de los custodiados por la policía en las dependencias del juzgado de guardia iba a ser juzgado de inmediato. El detenido era Gustavo Lorenzo Fernández, un viejo conocido de la policía. Lo acusan de rajar las ruedas a varios coches. Incluso le llegaron a decir que iba a ser juzgado en el momento y que, además, por ser el primero, saldría en la televisión. Nada de eso. Gustavo quedó sin juzgar. Fue puesto en libertad y, veremos si el hecho que él cometió sirve para ser visto por el nuevo sistema. Muchos problemas Lo que sí parece estar ya definitivamente claro es que los miércoles son los días establecidos para juicios de faltas rápidos por parte de los juzgados, justamente en el día en el que finalizan su guardia. De todos modos podrán celebrarlos también en los otros días que estén de guardia. Los penales serán el primer y tercer lunes de cada mes en el Juzgado de lo Penal número 2. En el 1, sin embargo es posible que tengan lugar cada quince días. El desbarajuste es tal que el programa informático de antecedentes penales que facilitó el Ministerio de Justicia atrasa mucho más de lo que agiliza. En vez de buscar con los dígitos del DNI, el funcionario tiene que facilitar los dos apellidos y la inicial del nombre. Ya se pueden imaginar lo que ocurre cuando se escribe, por ejemplo, Pérez López J. No hay peritos tasadores, algo imprescindible para cuantificar los robos y determinar el tipo delictivo. Además, en el programa informático no funciona, según algunas fuentes, la agenda que permite saber las fechas libres para celebrar juicios. Además, ayer el Juzgado de Instrucción 3 suspendió la celebración de vistas civiles para poder atender los casos de juicios rápidos que pudieran entrar en en el transcurso de la guardia.