La Xunta aún no autorizó a la empresa contratada por Eroski, para demoler el antiguo matadero de Frigsa, para la eliminación de la gran cantidad de uralita que hay en el techo de los edificios. La Xunta exige una determinada calificación, que concede la administración autonómica, a las firmas que manipulan uralitas que contienen amianto. Pese a esta demora, todo indica que los planes para el derribo de los inmuebles siguen adelante. Ayer mismo fue instalado el cartel que indica las obras que se van a ejecutar en esta zona dotacional de la capital lucense. Igualmente, un representante de Eroski mantuvo en la mañana de ayer un encuentro con el alcalde, José López Orozco. En función del acuerdo de la indicada firma con el Ayuntamiento, los viejos edificios serán sustituidos por un centro cultural y otro deportivo. En cuanto al área comercial que pretende construir la citada empresa en la avenida Duquesa de Lugo, al pie de Paulo Fabio, las obras podrían comenzar en el próximo mes de agosto o a principios de septiembre, si los trámites urbanísticos se desarrollan al ritmo previsto. La puesta en servicio de la nueva zona comercial se hará, si no se producen retrasos, a finales del 2004.