Tres jabalíes murieron al ser atropellados en la noche del jueves por dos turismos en la vía que comunica Vilalba con Meira, en el término municipal de Cospeito
04 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a comunidad de porcos teixos de Terra Chá tuvo tres bajas. En la noche del jueves tres de estos animales estuvieron a punto de ocasionar un accidente de tráfico de consecuencias impredecibles en la carretera Vilalba a Meira, poco después del cruce de O Arneiro. Una familia de Cospeito que iba en su coche de vuelta a casa se llevó un gran susto cuando, de forma repentina, un jabalí caía sobre el vehículo y atropellaban a otro. «Menos mal que íbamos a modo, senón posiblemente houbésemos morto». Salvaron la vida pero no así el vehículo que quedó dañado.Uno de los animales recibió el impacto de otro coche que circulaba en dirección a Meira y fue a parar al vehículo en el que viajaba la familia. El otro formaba parte de una manada de ocho ejemplares que cruzó la calzada en tropel.En el percance murieron tres porcos bravos . El conductor del coche que se llevó la peor parte cree que uno de los animales muertos era una hembra que iba con sus crías. Cada ejemplar pesaba unos 80 kilos.Los afectados desconocen cuánto les costará reparar sus vehículos ni quién va a pagarles. Calculan que el proceso será largo pero están dispuestos, al menos en un caso, a recurrir a donde haga falta para que la entidad propietaria de la vía, la Xunta, pague los gastos. Las carreteras lucenses están plagadas de animales salvajes. En algunos lugares se ven las rutas por los que transitan los jabalíes que no tienen en cuenta si cruzan o no por las carreteras. Los mayores peligros se plantean cuando éstos están en época de celo. Puede haber manadas muy numerosas.Un camionero recordó que hace años tuvo la oportunidad de presenciar como un vehículo que circulaba delante del suyo machacó a una madre y siete pequeños jabalíes en Becerreá.«Las carreteras lucenses son una auténtica jungla por la noche», relató un conductor bilbaíno que la semana pasada hizo el trayecto desde la capital vizcaína a Lugo. Según dijo, en el recorrido entre Ribadeo y Meira le atravesaron un par de zorros y también algún corzo. «Hasta murciélagos», comentó asombrado. Llegó sano y salvo a Lugo.