Más que ambiente prebélico, aquí parece que ya hay batallas por todas partes, en el teatro, con momentos de calceta, y en los negocios.
06 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Tras la tempestad llega la calma. Así comenzó también ayer la obra Pic-Nic , de Fernando Arrabal , escenificada por seis actores del Aula de Teatro da USC, en el Gustavo Freire. Tras el bombardeo inicial, el soldado saca de la trinchera una gramola y, a la vez que escucha música, se pone a calcetar en la bandera republicana. Aunque el auditorio no estaba totalmente lleno, había bastante gente, incluidos cinco o seis funcionarios de un determinado cuerpo de la Administración, que se situaron en las esquinas poco después del comienzo de la representación. Todo católico que haya estudiado el catecismo (todos), recordará la frase final de los Diez Mandamientos, que los resumía en dos. Pues algo parecido va a hacer este servidor con las diez preguntas presentadas en el Senado por el socialista Luis Ángel Lago Lage ( Lucho , para sus muchos amigos). En concreto, preguntó por los proyectos, presupuestos y plazos de la ronda Sur de Lugo, del nuevo puente sobre el Miño, iluminación de la circunvalación, accesos a O Ceao, pasarela del parque del Miño, desdoblamiento de la N-VI, prolongación de la ronda Sur y otro puente. Siempre resulta interesante visitar el castro de Viladonga, pero desde ayer aún hay un aliciente más, ya que por la tarde fue inaugurada la exposición Antonio García Bellido e a arqueoloxía do Noroeste peninsular . Piezas metálicas, cerámica y otros materiales se exponen en las vitrinas ubicadas en la parte izquierda del museo al que Felipe Arias y otras 15 o 20 personas dedican todo el tiempo que sea menester. Tras meses de prolongada guerra civil, los nominados de la primera y segunda edición de la Confederación de Empresarios de Lugo consiguieron hacerse más conocidos que los de la otra operación (Triunfo). Ayer, poco antes de las dos de la tarde, me llama un vecino de Camiño Real para decirme que acababa de ver a López Bourio entrando en las oficinas de Sánchez Vilariño . «¿Y qué? Son amigos», contesté. «¿Y luego no se da de cuenta de la situación? Resulta que acaban de nombrar a tres apoderados para que gobiernen la CEL, pero esto deja bien clarito que dónde se va a cocinar todo el bacalao no va a ser en los despachos de Santo Domingo (sede de la patronal), ni van a ser esos tres quiénes lo hagan, sino los que estaban antes de que comenzase todo este follón», dice mi interlocutor. Yo intento convencerlo de que no sea tan suspicaz, pero él, erre que erre con no sé qué de hombres de paja.