Cacharro Pardo duda entre conservar o no su coche clásico y López Orozco se pasea homenajeado en el vehículo de su juventud Rajoy y Orza acuden hoy en apoyo de López Besteiro y José Blanco también llega a Lugo para entrevistarse con su alcalde Lo de nuestras futuras autovías y ferrocarriles hace correr la tinta y dará mucho que hablar. Hay quien se cree la palabra de Aznar y sus ministros. Otros no. Unos le confían la reactivación económica de Lugo y otros la consideran una gran estafa. Mariano Rajoy lo verá hoy, junto a Manuela López Besteiro , con mejores ojos que José Blanco y López Orozco , aunque todos, se supone, deseen que muchas de esas infraestructuras prosperen en plazo razonable. No obstante, un sector de la ciudadanía suele medir la valía de los políticos no por la longitud de sus carreteras, o por su capacidad para negociar un buen trozo de la tarta del erario público, siempre expuesta al albur de los cuchillos pasteleros. Prefieren los votantes los signos de su actividad más cercana. El otro día los tres líderes principales del PP de Lugo, Cacharro , Manolita y Barreiro , cumplieron con ese rito de capitalizar el botín político cuando uno cree que lo ha hecho bien. Y cuando toca aplaudir a los de arriba, es decir, a los jefes de Madrid. Dieron por hechas las inversiones históricas y el reequilibrio territorial. En Lugo veremos pronto el buen camino, venían a decir. Seguramente para explicarlo llegan hoy el vicepresidente primero Mariano Rajoy y el conselleiro de los dineros, José Antonio Orza , con el fin de abrirle «as portas do futuro» a Manolita. El futuro del BMW Mucho se refirió Cacharro a los doce mil y pico millones a fondo perdido, pero destacaron también otros comentarios suyos en los prolegómenos a aquella rueda de prensa. El presidente de la Diputación duda entre conservar su antiguo y potente BMW, ya a punto de entrar en la categoría de clásico, o desprenderse del mismo debido a los costes del seguro, el garaje y el mantenimiento. Decía que hace unos años casi cambiaba de vehículo, dejándose en el trato la depreciación de la inflación. Hoy ya no dan nada por ellos. Parece un hombre a gusto en la carretera y, con tantas autovías nuevas que vamos a tener, a lo mejor le da buen uso al Range, al clásico y al coche oficial. Aunque, bien pensado, puede que, como José Blanco, que también acude hoy a su ciudad, deba reconvertirse al AVE de dos horas y pico si quiere seguir yendo a Madrid, o al de unos minutos para llegar a Ribeira y a Santiago. Razones de votante Hay otra teoría ciudadana, la de que rara vez uno se entera bien de las razones de un voto depositado por pasión, por militancia, por simpatía, guiado por el instinto. Por ese algo que no se ve, sólo se huele, en los papeles y programas. Que sería mejor que las promesas de unos ministros asustados por las evidencias del chapapote y las banderas negras en las ventanas.