Pedrea para la polémica

x. c. | lugo

LUGO

La dueña de un bar de Becerreá denunció en la Guardia Civil que el número de lotería que le vendieron para repartir en su establecimiento, y que resultó premiado, no existe

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Quién paga? Esa es la pregunta que deben estar haciéndose algunos de los que compraron participaciones de lotería, para el sorteo de Navidad, en el bar Galicia de Becerreá. La propietaria del establecimiento asegura que se encontró con la desagradable sorpresa de que el número que le vendieron no existe y lo peor es que resultó premiado con la terminación y la pedrea. Total, unos 4.400 euros. El caso ya está en manos de la Guardia Civil, ante la que la hostelera presentó una denuncia contra los presuntos vendedores de las participaciones, los cuales niegan cualquier vinculación con el caso. El asunto podría acabar en los tribunales. La afectada relató ayer la situación. Desde Pedrafita le enviaron 40 participaciones, en papeletas impresas, que despachó en el bar a razón de diez euros cada una y sin ningún tipo de recargo. Antes de proceder a su venta, comprobó que no era la terminación que habitualmente le servían. Llamó a los vendedores y éstos le indicaron que, en efecto, no era ésta pero «que no me preocupase porque el número en cuestión existía y estaba depositado en la caja fuerte». Llegó el sorteo y el número vendido en el Galicia salió premiado pero ahora resulta que el décimo no aparece. La hostelera se encuentra con el problema de hacer frente al pago de un total de 4.400 euros (732.000 pesetas). Cada papeleta percibe un total de 110 euros. «Pedí explicaciones y me dicen que el problema fue debido a un error de imprenta. De hecho, me enviaron un fax para que lo colocase en el establecimiento pidiendo disculpas a los compradores de las participaciones», explicó la afectada. Los supuestos suministradores de las participaciones, consultados ayer sobre el particular, indicaron que no tenían «absolutamente nada que ver con el asunto» y especificaron que, en el momento en que alguien compra un décimo de lotería, el vendedor ya no es responsable de lo que quien lo adquiere haga con él. Asimismo apuntaron que, en caso de producirse un error en el número en el momento de la impresión de las papeletas, éste debe ser advertido de inmediato a través de anuncios en los medios de comunicación.