HEMEROTECA El PSOE prefiere la república a la monarquía

Carlos Fernández A CORUÑA

LUGO

Cuando el rey inauguró las primeras Cortes surgidas de las elecciones democráticas del 15-6-77, los socialistas no aplaudieron su entrada en el hemiciclo, aunque si lo hicieron tras el discurso. Querían significar con ello que no aplaudían a la institución sino al discurso conciliador y democrático que pronunció la persona que la encarnaba. Lo mismo hicieron cuando se empezó a debatir el proyecto de Constitución. Entre los votos particulares que presentaron destacó el de que se debía introducir la figura del presidente de la República como jefe de Estado. A don Juan Carlos le pareció correcto, pues con ello los socialistas no hacían otra cosa que ser fieles a sus ideas y a su pasado. Por democracia Una vez perdida la votación, los socialistas la aceptaron por elemental principio democrático, aunque algunos de sus líderes siguieron haciendo fe de su republicanismo. Cuando fue el 23-F surgió una nueva, y curiosa, denominación: somos republicanos de don Juan Carlos I.