Un grupo de vecinos despejó más de 50 kilómetros de caminos ante el desinterés de las instituciones Fonte do Milagre pedirá a Río Lor una ayuda para la adquisición de una desbrozadora
08 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los contados pastores de O Courel que aún tienen ánimos para pelear con la maleza van perdiendo la batalla contra los años. La conservación de los accesos a las devesas y soutos , esos paisajes únicos que atraen cada fin de semana a centenares de visitantes, depende de una población de poco más de mil habitantes con una media de edad que ronda los sesenta años. La principal reserva botánica de Galicia se ha convertido en un reclamo de primer orden para el turismo de calidad, pero nadie se acuerda de desbrozar los senderos. Nadie salvo la asociación Fonte do Milagre. Este grupo de vecinos de O Courel, que en su mayoría regresan cuando pueden a la sierra desde las ciudades donde encontraron trabajo, ha desbrozado a ratos libres más de 50 kilómetros por amor al arte. O, más bien, por amor a la tierra donde nacieron. Tano , un de los promotores de la asociación, rehúye el tremendismo al hablar de la conservación de los caminos, aunque admite que no sobra quien se anime a echar mano de la fouce . «Todas as institucións pasan bastante do tema, nen sequera o Concello é demasiado receptivo», explica. Las ruta del río Lor, del castro de Vilar, de Montecido o del castro do Brío son algunos de los lugares donde este grupo, formado por quince amigos de diversos puntos de O Courel, han dedicado el tiempo libre a pararle lo pies a las silvas. En ocasiones, también han tenido que suplir las carencias en materia de señalización instalando unos indicadores de madera fabricados por ellos mismos. Todo, desde las desbrozadoras que han utilizado en la limpieza de los caminos hasta la madera de las señales, corre por su cuenta y riesgo, aunque siempre hay algún alma caritativa que se anima a echarles una mano. Por ejemplo, un grupo de senderismo que se ha comprometido tecientemente a colaborar con ellos. Próximos planes La asociación de vecinos, que lleva el nombre de una fuente situada en la aldea de Froxán, ya tiene planes para el próximo año, en el que espera despertar algo más que simpatías entre grupos ecologistas. De entrada, pedirá una ayuda al grupo de desarrollo comunitario al que pertenece Courel, para que al menos les financie la compra de una desbrozadora. La solicitud está sobre la mesa del grupo Río Lor, que manejará hasta el 2006 alrededor de siete millones de euros destinados a planes de desarrollo rural. Tano cree que su petición es de justicia. «Xa que poñemos a man de obra, que nos paguen o material».