El regidor fonsagradino lleva meses sin contestar a las críticas y a la retirada de su sueldo La actitud de Bertín Deza ha pasado a ser, junto con su gestión, controlada por la oposición
01 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Nunca llegó a pensar Bertín Deza que su actitud pudiera haber molestado tanto a sus contrincantes políticos. Al mismo ritmo que se acumulan las llamadas sin respuesta en su móvil aumentan las críticas de los portavoces políticos de la oposición que exigen la convocatoria de pleno (el último fue en mayo) y piden explicaciones por el traslado de la sede de la asociación Eo-Rodil de A Fonsagrada a O Cádavo. Es un alcalde en el punto de mira capitaneando el concello más extenso de Galicia. La altitud no es su problema ni tampoco lo son sus recursos naturales, sus aserraderos y los embutidos. Está dolido por la falta de servicios, infraestructuras, geriátrico, piscinas y aquejado por la despoblación que en la últimas décadas obligó a emigrar. El Parlamento gallego sabe bien de este déficit por el BNG y es el PP quien nunca dejó de cuestionar la gestión del actual alcalde, que repite mandato por Unión do Municipio. Deza cobró sus dietas y sueldo (catorce pagas de 1.500 euros) hasta el pasado mes de febrero. Y a partir de entonces, las relaciones, como dice la oposición, se enfriaron. El conseguir el sillón de la alcaldía en julio del año 1999 con cinco concejales y el apoyo del socio nacionalista no le salvó de continuas críticas hacia su gestión. En las urnas consiguió 1.321 votos frente a los 1.432 que le otorgaron cinco ediles al PP. Ni el PSOE, con 403 apoyos y un voto a sí mismo en la sesión de investidura, ni las 543 papeletas respaldando al BNG, hicieron temblar a Deza. Los problemas y las discusiones llegaron con la malograda sociedad de gestión, las peticiones nacionalistas de una auditoría y las exigencias del PP por la desatención del municipio. Ambos grupos reclamaron en más de una ocasión que el alcalde fijara un horario de trabajo. No lo consiguieron hasta diciembre del año 2000, pero Deza sólo fijó horario.