El judoka Yago Díaz enseñará durante los próximos tres meses a las féminas diversas técnicas para plantar cara a cacos y maleantes y evitar asaltos y atracos
16 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El judoka Yago Díaz está preparando a las «kárate woman de As Gándaras». Es posible que los cacos no lean esta crónica pero, si lo hacen, que se anden con ojo porque quince mujeres de este barrio lucense van a por todas. Están sudando la gota gorda, desde el martes, en el curso de defensa personal que organiza la asociación cultural. Les quedan por delante tres meses de trabajo y se supone que cuando acaben tendrán la habilidad, destreza y sangre fría suficiente como para evitar que les lleven el bolso o sacar de delante una amenazadora navaja. Yago, el monitor, está sorprendido de la fuerza que exhibieron algunas de las mujeres en la primera sesión. Se supone que cuando acaben el curso saldrán super preparadas. El judoka advirtió ayer que el curso no era de artes marciales sino de defensa personal, lo cual permitirá a las 15 inscritas saber cómo reaccionar en caso de un asalto, soltarse de quien las agarre y, hasta incluso, dar algún que otro sopapo. Una de las directivas de la asociación recordó algo que todos sabemos: «Hoy en día nadie está libre de una agresión o de un ataque. Conviene estar preparados y por eso organizamos el curso porque lo que consigamos aprender lo tendremos que poner en práctica cualquier día». As Gándaras no es uno de los barrios conflictivos. Curiosamente, de esta zona son algunos de los delincuentes más conocidos como así recordó la integrante de la asociación. «De aquí se van al centro que es donde actúan. Prácticamente les conocemos a todos. De todos modos, el enemigo puede presentarse en cualquier esquina», señaló. Ninguna de las participantes en el curso fue asaltada. Está pendiente de incorporarse una mujer a la que intentaron atracar en tres ocasiones, según los organizadores. Las clases, según explicó Yago Díaz, tienen una duración aproximada de 50 minutos. Comienzan con unos ejercicios de calentamiento y, a continuación, se va entrando en materia. El judoka, que fue campeón de España de lucha sambo, aseguró que era la primera vez que daba un curso de defensa personal para mujeres. Si la iniciativa es secundada por otras asociaciones, ya pueden temblar los cacos.