El letrado que defiende a Julio Vigo Capón, considera que no hay testigos presenciales de lo ocurrido en las últimas horas de la tarde del 24 de abril de 200 en el Camino da Eirexe, en Nogueira (Chantada). En este lugar apareció malherido, con varios golpes en la cabeza, Antonio Mazaira Vázquez, de 70 años. La víctima falleció a las pocas horas en un hospital de Santiago a donde fue llevado en helicóptero. El defensor del acusado recuerda que los únicos argumentos incriminatorios son supuestas discusiones por el paso de unas fincas. En libertad El letrado coruñés recordó que ni los análisis de sangre, ni los cotejos de ADN ni tampoco los estudios de los restos de prendas que se recogieron en el lugar certifican que Vigo Capón es el autor. Además indicó que tres jueces se ocuparon del asunto y ninguno decidió encarcelarle. La acusación particular no duda de que Capón es el autor y hace referencia a las rencillas que tenía con la víctima, a la que en una ocasión le dijo: «Vas a morrer nas miñas mans». El fiscal considera que el acusado golpeó reiteradamente a Antonio Mazaira con un objeto contundente y romo en la cabeza.