Los nacionalistas escenifican su discrepancia con el PSOE y resurge el fantasma de la crisis Hace más de un año que no transcendían tensiones entre los dos socios de gobierno
16 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A «Non hai risco de ruptura», afirmó ayer la concejala Branca Rodríguez Pazos (BNG), cuando los periodistas le preguntaron qué significado tenía, en el plano político, su explícito desacuerdo -dado a conocer en rueda de prensa- con el convenio que acababan de firmar el alcalde, José López Orozco (PSOE), y el director general de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, por el que la entidad de ahorro correrá con los gastos de la instalación de siete paneles informativos en los accesos al adarve de la muralla romana. Pazos dijo que el Bloque no estuvo presente en la firma porque cree que el acuerdo tiene aspectos mejorables. La edil manifestó que está en desacuerdo con el hecho de que el nombre de la entidad aparezca en los carteles informativos. Aseguró que la concejalía de Turismo, de la que es responsable Fernando Blanco (BNG), tiene un acuerdo con la Xunta para la señalización del casco histórico. Dijo que su partido está de acuerdo con la búsqueda de colaboración con la empresa privada, y citó el caso de Fenosa en el alumbrado exterior de la muralla; recordó que en este caso se pactó que se hará figurar el nombre de la empresa en un pequeño monolito. Admitió que el alcalde tiene plena capacidad para suscribir acuerdos como el de ayer. Orozco dijo que oportunidades como la del acuerdo con Caixanova «hay que aprovecharlas» y se mostró partidario de dejar que «sea la gente la que juzgue».