El Ayuntamiento recibió ayer el proyecto y confía en que las obras comiencen en los primeros días de octubre En los primeros días de octubre comenzarán los trabajos de demolición del edificio que albergó el matadero de la antigua factoría de Frigsa. Así lo anunció ayer el concejal responsable del área económica, Fernando Blanco (BNG), después de recibir el proyecto técnico para la demolición, que incluirá también las instalaciones de Uteco, uno de los pabellones municipales y algunas otras dependencias de menor entidad.
06 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El citado representante del gobierno local declaró que la superficie sobre la que se actuará es de 23.000 metros cuadrados, de los que 8.400 corresponden al antiguo matadero, 2.950 a Uteco y 1.130 al antiguo pabellón deportivo existente en esta zona. Las obras se sacarán a licitación. El presupuesto inicial es de 1.692.000 euros, de los que 940.000 corresponden al derribo del matadero, 156.000 a las instalaciones de Uteco y el resto a labores de limpieza y eliminación de dependencias menores. De acuerdo con las previsiones que figuran en el proyecto técnico, las obras se llevarán a cabo en dos fases. La primera durará cuatro meses e incluirá los edificios del antiguo matadero y de la nave que se utilizó como pabellón deportivo. La segunda fase tendrá una duración de dos meses y estará plenamente dedicada a las instalaciones de Uteco. «En seis meses estará todo tirado e desescombrado», afirmó el concejal de Economía, el nacionalista Fernando Blanco. Voladura desestimada Inicialmente se barajó la posibilidad de derribar el antiguo matadero mediante una voladura controlada. Esta opción encontró -según algunas fuentes- una nada entusiasta acogida entre quienes tendrían que dar el visto bueno en ámbitos institucionales ajenos al Ayuntamiento. Fernando Blanco no hizo ningún comentario al respecto y se limitó a indicar que, aunque se hubiese volado el edificio, antes habría sido necesario desmontar las uralitas del enorme tejado, debido a que entre sus componentes figura el amianto. El mismo concejal explicó que la demolición se llevará a cabo con máquinas dotadas de mordazas que cortan y deshacen el hormigón. El hierro se separará de los demás materiales de construcción para su reciclaje. La ejecución de los trabajos exigirá cortar al tráfico uno de los carriles de la avenida Duquesa de Lugo. Blanco señaló que también se pedirá autorización a Renfe, ya que la vía se encuentra justo al otro lado de la citada avenida. También será necesario hacer cambios en algunas instalaciones eléctricas. El nacionalista Fernando Blanco manifestó que se ha dado un paso más en los planes para la ejecución del proyecto que el gobierno local ha trazado para la antigua Frigsa, concretamente para la zona más deteriorada de lo que fueron las instalaciones de la histórica factoría lucense. Está convencido de que las obras terminarán en los seis meses previstos, desde el momento en que se inicien los trabajos.