El conselleiro de Política Territorial presentó ayer en Lugo el estudio informativo de esta actuación Esta carretera se convertirá en un futuro en la autovía a Ourense
24 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A la espera de la construcción de la Transcantábrica desde la costa, la vía de alta capacidad entre Lugo y Sarria mejorará las comunicaciones de la capital lucense. En la presentación del estudio informativo del corredor y futura autovía, el conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña, anunció que había tomado la decisión política de encargar otro estudio para continuar la vía en un nuevo tramo: Sarria-Monforte. Además de mejorar las comunicaciones del sur con la A-6, las previsiones del Gobierno gallego son las de convertir esta primera fase en una autovía, y por ello, tanto los trámites de información pública y de impacto ambiental como las expropiaciones se harán con vistas a construir un vial de doble calzada, que permitirá su desdoblamiento. Del corredor del Eixo Miño-Sil habló ayer el titular de la Política Territorial para bautizar la autovía que «en un futuro» permitirá enlazar Nadela con Castro Caldelas (Ourense). Cuiña prefirió no concretar plazos de remate de las obras, pero sí precisó que su intención es licitar la actuación del tramo Nadela-Sarria el próximo año. Ante preguntas de la prensa, ironizó: «O demo vai aprendendo por vello que non por demo. E eu non digo que sexa o demo». Para esta actuación la Xunta contempla en sus presupuestos una inversión de 67,4 millones de euros en la construcción de 34,4 kilómetros, que incluye los siete ramales previstos. Cuiña recordó que la actual carretera que une la capital lucense con Sarria fue una de las primeras obras incluidas en el Plan de Estradas vigente, aprobado en 1991. Bien acompañado El conselleiro no estuvo solo ayer en Lugo. El presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, lo recibió en el Pazo de San Marcos, donde lo esperaban los alcaldes de Lugo, O Corgo, O Páramo, Monforte y concejales de Sarria, entre otras autoridades. No faltó el delegado provincial de Política Territorial, ni tampoco la conselleira de Familia y candidata a la alcaldía lucense por el PP, Manuela López Besteiro, que permaneció atenta a las explicaciones que Cacharro dio a Cuiña.