Hasta el 2004 no coincidirá el 25 de julio en domingo, por lo que no hasta entonces no tendremos Xacobeo. Significa que los presupuestos de la Consellería de Cultura y de alguna otra no irán a parar en bloque a este evento. Las esperanzas de algunos estaban puestas en que Cultura finalizara obras que tiene iniciadas por toda la provincia y que llevan paralizadas varios años por falta del presupuesto que agotó el Xacobeo. Está claro que los particulares o las parroquias no pueden realizar rehabilitaciones patrimoniales sin contar con los expertos porque así es como se perpetúan las barbaridades; ni ocupar y cultivar yacimientos arqueológicos. La sensación de abandono es tal que no sorprende que se expolien castros y las piezas acaben en colecciones particulares o en el mercado negro de la venta de antigüedades, se pinten murales románicos o se sustituyan aras de piedra por altares de ladrillo. Un ejemplo de los muchos que se podrían citar. La iglesia de Santalla, en el municipio de Triacastela, a tres kilómetros del Camino de Santiago empezaron a restaurarla hace ya varios años, tantos como ocho. Descubrieron unas pinturas, parece ser que románicas, debajo de la cal que cubría una de las paredes laterales y cuando se acabó el presupuesto, se acabó la obra. Los cuernos y el tridente de un demonio que destaparon los restauradores se están deteriorando, pero no se puede hacer nada, en tanto Cultura no destine presupuesto para seguir. No es un caso único. Hay más.