Nuevo aplazamiento de la aprobación de las condiciones para la planta de compostaje El gobierno local confirmó ayer que, contrariamente a lo previsto, en el orden del día de la sesión plenaria del viernes no figurará el pliego de condiciones para adjudicar las obras y la gestión de la planta de compostaje de Lugo. La teniente de alcalde Branca Rodríguez y el edil de Economía, Fernando Blanco, explicaron que no dio tiempo a que el indicado pliego pasase por todos los departamentos municipales que tienen que intervenir en este asunto. Indicaron que se tratará en el próximo pleno.
25 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.-As cousas no Concello van amodiño. El señor que espera la concesión de una licencia es un poco filósofo y se toma filosóficamente sus gestiones para conseguir la licencia. En Lugo, desde que gobierna el alcalde filósofo, se aplica la filosofía al cabreo vecinal y se consiguen unos cabreos muy aparentes y exportables. Poco prácticos, pero muy aparentes y civilizados. Por eso nadie saca los pies del tiesto cuando, después de tres años de hecha la promesa, el gobierno local aplaza, un verano más, la aprobación del pliego de condiciones para la planta de compostaje. Lugo, ya se ve, es una ciudad de ecologistas filósofos (rama estoica, claro); también un poco consentidores y un punto coleguis del nacionalismo escasamente eficiente. El ecologista guadiana -el ecologista en Lugo se hace invisible en cuanto gobierna la izquierda- es un ecologista singular en lo político y rarito en la cosa del ecologismo. En Lugo, el ecologismo es poner cuatro batuxos en el Miño y aplazar la planta de reciclaje para mejor ocasión. El ecologismo BNG (un 50% del gobierno local) es un par de concejales en batuxo y cuatro gatos más río abajo, y una planta de compostaje en permanente estado embrionario camino de convertirse en un aborto en plazo legal. Cuando el ecologismo vive arriba, en la vecindad inmediata y absorbente del nacionalismo gobernante, o el nacionalismo se hace ecológico -tal vez lo es- o el ecologismo se hace nacionalista -por ahí van los tiros- y se materializa la teoría de don Francisco sobre los ecologistas y las sandias: verdes por fuera, rojos por dentro y con tendencia a mirarse las entrañas. -¿Para cando queda a planta de compostaxe? Para despues, claro.